A lo Boca: festejo a caballo

Le ganó por 13 a 10 a River en la exhibición benéfica con polistas de alto handicap; los vencedores disfrutaron y hasta hablaron de paternidad
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5 de mayo de 2003  

Fue el día en que el polo se vistió de fútbol. Con esta excusa, todo fue válido, como ver a dos equipos de siete jugadores, con las camisetas de Boca y River, y con festejos de goles como si fuese una final de un torneo de alto handicap. Con una asistencia de casi mil personas (menguada por las tres postergaciones que sufrió por lluvia), finalmente se jugó en Palermo el tan esperado superclásico, cuya recaudación será destinada a los inundados de Santa Fe.

Y en el día que el polo se vestía de fútbol también tenía que hacerlo en cuanto a las estadísticas y las costumbres que en la Argentina marcan los últimos años del deporte rey: ganó Boca por 13 a 10.

En un partido bastante entretenido por lo cambiante del marcador, Boca pasó de un 0-3 en el segundo chukker a un 9-4 en el cuarto, y River igualó en 9 con un 5-0 en el quinto, para que los xeneizes definieran el partido en el final, con un 4-1 categórico. Pero más allá de las emociones por el gol a gol, sobraron anécdotas futboleras que pintaron la tarde.

En este sentido, el de vivir el partido de una manera especial, Mariano Aguerre se llevó las palmas. Celebró los dos primeros tantos de su Boca, convertidos por Silvestre Donovan, abrazando al goleador como si fuesen las conquistas de una definición del Argentino Abierto. Además, dedicó un festejo a los hinchas que estaban en el edificio del arco del tablero ataviados con una bandera de la agrupación Nuevo Boca, otro estandarte y una sombrilla; después subió al podio con un pintoresco gorro y fue categórico cuando justificó el resultado: "La camiseta ganó sola. Se dio la lógica".

Los de River también vivieron el resultado de modo singular, con mayor contrariedad que ante una derrota en una final de mediano handicap. "Fue un placer único jugar con la camiseta de River... ¿Cuándo es la revancha?", preguntó Matías MacDonough, otro de los que fueron a la entrega de premios con gorro alusivo. Horacio Heguy opinó: "Acá no importa tanto el resultado. Donde vale es en el fútbol".

Claro que hubo más voces -varias con sorna- del lado de los vencedores. "Esta (por su camiseta auriazul) va a un cuadro en la caballeriza, con el nombre de los gallinas de River que perdieron y los nombres de los cracks de Boca que ganamos, el resultado y la fecha. Está comprobado: somos padres en todos los terrenos", arremetió Martín Garrahan. Aguerre retomó el tema del desquite: "No sé si vamos a darles una revancha; puede ser peligrosa, porque quedaron calentitos ", ironizó.

El autoproclamado capitán de Boca (el DT Gonzalo Pieres corrigió, también gozoso: "La camiseta es el capitán") recibió junto a sus seis compañeros en el podio la Copa "Superclásico del polo Boca Juniors v. River Plate" y un cuadro alegórico del pintor de polo Alejandro Moy, invitado a posar con su obra y los triunfadores..., pese a ser hincha de River.

La gente también estuvo a tono. Hubo unos cuantos chicos con camisetas de los dos clubes, gritos de apoyo para ambos y una ovación cuando los xeneizes dieron una semivuelta olímpica para recibir el aplauso de las plateas y de las tribunas de Dorrego. Ganó Boca. Fue en el polo. Como últimamente sucede en el fútbol.

Una tarde de beneficencia y camaradería

Los ingresos que dejó el superclásico del polo fueron donados para los inundados en la provincia de Santa Fe. Los jugadores participantes ayudaron: no cobraron nada y utilizaron sus caballos para el partido. Otros que no participaron por motivos personales, como Adolfo Cambiaso y Bartolomé Castagnola, colaboraron con la compra de entradas por valor de 2000 pesos. Además, hubo gente que llevó ropa y alimentos. El partido fue auspiciado por Legacy, 30 Yardas, Black Carbajal, Omint y Pepsi. "En el momento tan difícil que está viviendo Santa Fe, aunque esto sea un poco, es bueno ayudar", dijo Mariano Aguerre.

En lo polístico, Miguel Novillo Astrada destacó la camaradería. "Me gustó compartir el palenque con jugadores que habitualmente son mis rivales".

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