Agassi, una máquina de ganar

Se adjudicó en Melbourne el primer Grand Slam del año, tras vencer al ruso Kafelnikov en cuatro sets; es su sexto título grande y el tercero en ocho meses.
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31 de enero de 2000  

Increíble. Brillante. Inmejorable. Ya empiezan a buscarse nuevos adjetivos para calificar el momento que vive Andre Agassi. El norteamericano (1°) conquistó el Abierto de Australia tras vencer en la final al ruso Yevgeny Kafelnikov (2°) por 3-6, 6-3, 6-2 y 6-4, en 2h19m de juego.

Para Agassi, éste fue su sexto título en un certamen de Grand Slam, y el 45° de su carrera. El Kid de Las Vegas había triunfado en Australia en 1995, tras vencer en la final a Pete Sampras. También significó su tercer éxito grande en ocho meses: el año último ganó Roland Garros y el US Open, y fue finalista en Wimbledon.

En el comienzo, Kafelnikov sorprendió y dominó los peloteos desde el fondo. Así se quedó con el primer set, pero ya se insinuaba la recuperación del norteamericano, que con un estado físico impecable empezó a darle más velocidad al juego.

En el octavo game del segundo set, Agassi quebró, se adelantó 5-3 y ensayó un festejo moderado. Sabía que había tomado el control. Kafelnikov no pudo evitar desmoronarse.

Otro break en el comienzo del cuarto set le dio al norteamericano la tranquilidad para esperar la definición. Con el score 5-4, saltó de la silla para fusilar a su rival con tres aces y un saque ganador. Levantó los brazos y buscó en la tribuna a su novia, Steffi Graf, a su coach, Brad Gilbert, y a su preparador físico, Gil Reyes. En el Rod Laver Arena, el Kid sumaba otro diamante a su corona.

El renacimiento de Agassi no tiene antecedentes. Llegó a la cima en abril de 1995; dos años después retrocedió hasta el 141° puesto del ranking. Con una fuerza de voluntad única, comenzó a trabajar en pos de un objetivo que parecía imposible: regresar y ser el N° 1 otra vez. Lo consiguió, y en este momento es el mejor.

Agassi se niega a reconocerlo, pero su objetivo es el Grand Slam, es decir, la obtención de los cuatro torneos grandes (Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open) en un mismo año, hazaña cuyo último antecedente entre los hombres se registró en 1969, con el australiano Rod Laver como protagonista. En Melbourne, dio el primer paso. Sabe que puede lograrlo.

La máquina de ganar sigue con el motor encendido. Vale una pregunta: excepto Sampras, ¿hay alguien capaz de detener ese juego que realiza Agassi, y que está un escalón por encima del que practican sus compañeros del circuito? Al menos por ahora, no parece...

De regreso al primer puesto

Con su victoria en el Abierto de Australia, que le reportó un premio de 500.000 dólares, Andre Agassi sumó 200 puntos y pasó a liderar la Carrera de Campeones, el nuevo ranking de la ATP. Con el sistema de clasificación anterior, el norteamericano había cerrado el 1999 en el primer puesto.

El juvenil australiano Lleyton Hewitt, de 18 años, era el puntero anterior de la Carrera, con 70 puntos.

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