Fernando Alonso, del reto de la Triple Corona a deshojar el regreso a la Fórmula 1

Fuente: Archivo
Alberto Cantore
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2 de mayo de 2019  • 23:59

Maneja y se conduce siempre con inteligencia. Fernando Alonso es un piloto humilde y versátil, aunque el palmarés y las grandes victorias también implican que resulta ambicioso. La notable inteligencia para trabajar dentro y fuera del auto es un sello que acompaña al asturiano, que para la presente temporada tiene un único objetivo: firmar la Triple Corona, un título que solo pudo completar Graham Hill en 1974. Ganar el Gran Premio de Mónaco, las 24 Horas de Le Mans y las 500 Millas de Indianápolis tiene una valoración mítica, aunque esos laureles relucen también por la jerarquía de aquellos pilotos que fracasaron en el intento. El domingo 26 de mayo, el español ensayará el segundo episodio, después de la frustración que le provocó tener que abandonar, a 17 giros del desenlace, en 2017, cuando tenía posibilidades de triunfar en el tradicional óvalo estadounidense. Mientras tanto, movió piezas para la próxima temporada: anunció que abandonará el Mundial de Resistencia, una noticia que alimenta las especulaciones para 2020. Un posible retorno a la F1 y la participación en el Rally Dakar, que se desarrollará por primera vez en Arabia Saudita, después de desandar los caminos de Sudamérica durante los últimos 11 años, generan las mayores expectativas.

Un mes atrás, Alonso regresó al Indianápolis Motor Speedway para el primer test y recorrer el camino que lo lleve a cumplir el sueño. Una prueba para empezar a desandar la nueva aventura con McLaren, un auto que lucirá el N°66, en homenaje a la primera victoria del equipo en el trazado oval, y que tendrá motores Chevrolet. El impulsor Honda que utilizó en 2017 fue el elemento que lo dejó vacío a Alonso. "Es un equipo nuevo, un coche nuevo. Sin el apoyo de [Mario] Andretti será un reto especial para nosotros", calificó Alonso la nueva experiencia. Jochen Rindt fue el último piloto en desafiar la conquista de la Triple Corona: en 1970 fue campeón de la F1 y su primer triunfo en esa temporada fue en Mónaco, con Lotus Ford Cosworth; cinco años antes había vencido, junto con Masten Gregory, con una Ferrari 250 LM, en las 24 Horas de Le Mans. Como le sucedió a Alonso en 2017, falló al momento de ganar en Indianápolis: fallas mecánicas lo empujaron a abandonar en 1967 y 1968.

Bruce McLaren, el creador del equipo con el que participará Alonso, triunfó en Mónaco 1962 en la F1 y en 1966 provocó el primer festejo de Ford en las 24 Horas de Le Mans. A pesar de correr en la Can-Am en los Estados Unidos, nunca hizo el intento de participar en las 500 Millas de Indianápolis. "Quiero volver a sentir la adrenalina y la magia que solo se viven en esta carrera. Este año tuve la suerte de ganar en las 24 Horas de Daytona y también en las Mil Millas de Sebring, así que si ganó en Indianápolis no será la Triple Corona, será algo más", enfatizó Alonso, que el fin de semana en el circuito de Spa-Francorchamps podría coronarse en el Mundial de Resistencia con Toyota Gazoo Racing. El asturiano precisa ganar con el auto N°8, la tripulación la completan Sebástien Buemi y Kazuki Nakashima, y que el auto N°7, un gemelo al de Alonso, que manejan Mike Conway, José María Pechito López y Kamui Kobayashi no finalice entre los 10 primeros puestos. Lo real es que después de Le Mans, la carrera que cierra la temporada del Mundial de Resistencia, dejará la butaca libre.

Las partidas de Alonso resultan consensuadas. Lo hizo de McLaren en la F1 y ahora lo hace en Toyota, aunque siguió ligado a los dos equipos. Con el auto de Woking hizo los ensayos de neumáticos en marzo pasado, con la marca japonesa -también tiene sede en Colonia- participó de un test privado, en Sudáfrica, con la camioneta Hilux con la que el príncipe qatarí Nasser Al-Attiyah triunfó en el Dakar 2019; la guía para aprender los secretos fue el sudafricano Giniel de Villiers.

La prueba de los compuestos que provee Pirelli a la F1 alimenta las esperanzas de quien fue campeón con Renault en 2005 y 2006 retorne al Gran Circo. "El WEC (Mundial de Resistencia) es un campeonato que disfruto, es impredecible la competición a causa del tráfico, me gusta el espíritu de equipo. Es una pausa breve la que tomaré, pero no podía comprometerme para 2020", comunicó el piloto, de 37 años. "Puede pasar que el año próximo sea la F1, una temporada completa de Indycar o alguna otra categoría. Tengo algunas ideas en mente y dos meses para decidir", juega Alonso, el que maneja y se conduce siempre con inteligencia.

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