Annika Sorenstam: no pudo ser

La sueca, que compitió con los hombres, empleó 74 golpes en la segunda vuelta, sumó 145 (+5) y quedó fuera del corte clasificatorio en el Colonial; “no fui lo fuerte que pensé que era”, dijo desconsolada
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24 de mayo de 2003  

FORTH WORTH, Estados Unidos (Especial).- En el hoyo 18 intentaba contener sus lágrimas de desconsuelo, pero le resultaba imposible. Mientras, una atronadora ovación del público, de pie, le reconocía el esfuerzo. Para Annika Sorenstam habían transcurrido cinco días de pura tensión, cargados de responsabilidad por haber asumido un duro examen en un torneo del PGA Tour de golf dominado por varones.

No pudo ser, finalmente: la sueca fracasó en su intento de superar el corte clasificatorio en el Bank of America Colonial, que reparte 5 millones de dólares en premios y 900.000 para el ganador. Hasta el presidente norteamericano, George W. Bush, la había apoyabo en su aventura y le había deseado suerte.

"La verdad, no fui lo fuerte que pensé que era antes de comenzar el certamen. Supongo que lloré en el cierre porque no podré seguir participando", comentó Sorenstam.

La jugadora, de 32 años, totalizó un score de 145 (+5) y quedó eliminada al no alcanzar el límite de golpes, fijado en +1. Una primera vuelta de 71 (+1) le había dejado abierta la posibilidad de seguir en carrera. Sin embargo, ayer tropezó con la tarjeta de 74 golpes, que la relegaron al puesto 102°.

Le pasó lo mismo que en el primer día: un arranque alentador y después el derrumbe, aunque en esta oportunidad fue más pronunciado. Después del birdie en el par 4 del hoyo 2, cometió su primer error con un bogey en el par 4 del 5. La pelota fue a parar a un mal sector del rough, que la obligó a buscar un golpe corto, que careció de precisión. Sólo un sensacional putt de 7 metros evitó el doble bogey.

Desacomodada, repitió bogeys en los hoyos 6, 8, 10 y 12 y ya no se pudo recuperar en el resto del trazado, que compartió con los norteamericanos Dean Wilson y Aaron Barber.

La experiencia, de todas formas, resultó interesante para saber en qué medida la N°1 del mundo, ganadora de 41 torneos en el circuito de la LPGA, podía rendir a la par de los profesionales. Con esta actuación, Sorenstam se convirtió en la primera jugadora que se probó mano a mano con los hombres en el PGA Tour después de la incursión de la norteamericana Babe Zaharias, que lo intentó en 1945 en el Abierto de Los Angeles.

Además, la participación de la sueca en el campo de 7080 yardas -salió siempre de los tee de varones- representó un éxito desde el punto de vista comercial y respecto de la asistencia de público, que la siguió en cada hoyo.

González y el Gato Romero

WENTWORTH, Inglaterra.- Ricardo González y Eduardo Romero son los únicos argentinos que continúan tras la segunda jornada del Volvo PGA Championship, del Tour Europeo.

González descendió al 46° lugar, luego de 73 impactos y un total de 142 (-2); el cordobés Romero sumó 71 golpes y acumula 143 (-1), con lo que se ubica 59°.

En tanto, Jorge Berendt (145 golpes) y Angel Cabrera (152) no superaron el corte clasificatorio. El único puntero es el norirlandés Darren Clarke, con 135 (-9).

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