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Argentinos se animó y goleó

El equipo de Mac Allister se envalentonó con los errores de Unión y alcanzó un impensado triunfo por 4 a 0
Juan Manuel Trenado
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21 de agosto de 2000  

No dan tres pases seguidos". Vieja frase hecha que se pudo escuchar en cualquier lugar de la cancha de Ferro durante el primer tiempo de un partido que apuntaba para ser muy malo. En el que ni Argentinos ni Unión lograban tener la pelota. Los volantes se la prestaban y los defensores la pateaban sin contemplaciones a la platea, como para poner el peligro bien lejos de las áreas.

¿Cómo explicar con ese panorama la goleada de Argentinos por 4 a 0? El primer motivo fue Unión. Su defensa jugó un partido malísimo, con errores increíbles para un equipo de primera división. Y el segundo es que gracias a las facilidades de su rival, Argentinos recordó que podía jugar, se animó, exprimió al máximo sus posibilidades y se llevó una goleada impensada.

El primer gol llegó en la única jugada de peligro del primer tiempo. Aunque tampoco debió ser riesgoso el remate de 30 metros de Federico Insua que Llinás dejó escapar por el medio del arco. En la segunda parte la historia fue distinta. Otro error de los zagueros santafecinos le permitió a Rolando Schiavi marcar el 2-0. A partir de ese momento el conjunto de Mac Allister se adueñó del encuentro y amplió la ventaja con goles de Diego Bustos y de Carlos Yaqué.

Lo mejor de los locales estuvo en la defensa. Ya sin las presiones y los conflictos que lo ataron en River e Independiente, Sebastián Pena fue el líder del fondo. Mandó, ordenó y estuvo bien acompañado por Cogliandro y Schiavi. "Solidez y contundencia fueron las claves de nuestro triunfo", dijo Mac Allister. Y dejó en claro que para un equipo al que le falta mucho fútbol, las prioridades son otras, como protegerse y atacar en el momento justo, cuando el adversario se equivoca. Aunque el buen juego quede postergado por ahora.

Una queja ante la AFA

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