A su manera

Fontana reconoció que, tras ganar el título en 2002, ahora corre como le gusta; "por eso arriesgo más", dijo
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5 de mayo de 2003  

SAN JUAN (De un enviado especial).- Se reían los tres pilotos del podio. Casualmente, ellos son amigos y el año último fueron juntos a pescar a Pinamar. "Estos me cargan porque un día, mientras comía una factura, la tanza comenzó a moverse y después de mucha lucha saqué un tiburón. Bugliotti apenas pudo sacar una corvina. Dicen que tengo suerte", confesó el ex hombre de Fórmula 1 Norberto Fontana, mientras que su padre, Héctor, junto con el ex piloto de Turismo Carretera Carlos Pairetti, festejaban la victoria que se había consumado unos minutos atrás en el autódromo El Zonda-Eduardo Copello de esta ciudad.

Fontana rompió el molde. Del pintoresco autódromo sanjuanino se llevó no sólo el fantástico triunfo sino que, además, se fue con los elogios de uno des mejores constructores del país, Oreste Berta, más allá de la derrota de sus máquinas a manos del mismísimo arrecifeño,

Y eso lo logra porque Fontana sale a ganar mientras que el resto de sus colegas sólo trata de especular para cuidar el auto o los neumáticos. Arriesga y gana. "Ahora puedo correr como me gusta, por eso arriesgo más. Y por suerte las maniobras me salen bien. Yo sabía que en los sectores lentos mi coche se comportaba mejor que los Ford, aunque ellos en lo rápido, por la potencia del motor, me hacían una diferencia. Ya salí campeón el año último y me saqué un peso. Ahora estoy más suelto y se nota en la pista", comentó el puntero del campeonato, que le lleva 17 puntos a su más inmediato perseguidor, el juninense Gabriel Ponce de León, con quien ayer sostuvo un interesante duelo.

"Este triunfo es muy importante. Y es uno de los mejores en el TC 2000, aunque no me olvido de la victoria en Oberá, cuando gané con la pista mojada y mi máquina estaba calzada con gomas lisas. Pero lo de hoy (por ayer) es increíble. El auto lleva 100 kilos de lastre y los siente en un circuito como éste, con trepadas y retomes", agregó.

Para el líder del certamen esto no termina aquí. Al contrario. Sabe que sus rivales no se quedarán quietos y que ya se están preparando para volver a ofrecerle batalla. "Ahora vienen las fechas de Bahía Blanca y de Oberá, dos autódromos a los que voy a ir seguro porque el Toyota siempre se comportó muy bien allí", reconoció el campeón.

Fue inevitable hablar sobre un momento controvertido de la competencia, sobre el toque que recibió el chaqueño Juan Manuel Silva en la primera curva, ya que el chaqueño había acusado a Fontana por ese inconveniente. El arrecifeño comentó: "Debe estar confundido, porque largó mejor que yo y me pasó. No sé quién lo chocó, porque había mucha tierra y no se veía, pero yo no fui".

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