Interlagos le dejó fuertes emociones

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26 de septiembre de 2005  

SAN PABLO (De un enviado especial).– El autódromo de Interlagos ocupa un lugar muy especial en la vida de Fernando Alonso. Aquí alcanzó la gloria: conquistó el título de la Fórmula 1 y se convirtió en el campeón más joven de la historia de la máxima categoría.

Pero también aquí sufrió el hasta ahora gran golpe de su trayectoria en la disciplina. Fue en la temporada 2003. Se disputaba la vuelta número 53 cuando el Jaguar del australiano Mark Webber golpeó contra el guardrail de la última curva, frente al ingreso en los boxes, y rebotó contra el muro de enfrente. Es uno de los sectores más veloces de circuito paulista. Por allí pasaron Giancarlo Fisichella y Kimi Raikkonen, pero Alonso no pudo evitar un neumático del destrozado Jaguar y también impactó contra el guardrail y el muro de enfrente.

El piloto de Renault permaneció internado durante un día en el hospital São Luiz, del barrio de Morumbí, donde se constató que sólo había sufrido contusiones en el codo, la pierna y la rodilla izquierdos.

La resolución de esa competencia fue una de las más alocadas de la historia de la F.1. Alonso, pese al golpe, alcanzó el último escalón del podio (por el accidente de Webber, se tomó para la clasificación una vuelta menos), mientras que Giancarlo Fisichella (Jordan), que se paró en el segundo escalón en la premiación, cinco días después fue confirmado como el ganador, mientras que Kimi Raikkonen (McLaren-Mercedes) pasó al segundo puesto debido a un error en el sistema de cómputos.

El recuerdo de Minardi

Giancarlo Minardi, que tuvo en sus filas a Alonso en 2001, habló del español: "Ya se veía que era un fuera de serie. Es un piloto con todos los dones juntos. Tiene el carácter de los campeones del mundo".

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