Juguemos con la largada

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26 de febrero de 2004  

Como la próxima semana, a estas alturas, usted será bombardeado con un aluvión de informaciones de "último momento" sobre el GP de Australia, le propongo matizar la espera con un juego. El de las posibilidades, que -anticipo- son infinitas. Descontando que este tratamiento busca ser ingenioso. Nunca burlón.

¿Qué cosa posee el lanzamiento de Melbourne en los últimos cinco años? No extiendo el interrogatorio más allá de una sola pregunta, circunscribiendo todo al primer movimiento de la carrera. Por supuesto, necesito agrupar el resultado de la clasificación (la salida en la parte delantera) y el resultado final. En una de esas se sorprende, ya que apenas en este último lustro de la carrera del país de los canguros, las tendencias son varias; se las muestro. No diga que no le avisé. Y no crea que soy brujo si se da algunas de tales cosas...

Desde 1999 hasta 2003 era necesario estar entre los seis de adelante para ganar. Cuatro sobre cinco. Pero... El año último, sobre un piso que no era el mejor, el propio campeón del mundo cometía una serie de errores empezando por la equivocación en la selección de cubiertas. Como si eso le hubiera dado piedra libre al disparate, ganaría el GP un muchacho sin pretensión (Coulthard) clasificado undécimo. Con lo que una poderosa tendencia quedaba mortificada porque los hombres se equivocan. Y los pilotos de F.1 son hombres.

Otras tendencias. Se puede apostar a la salida caótica. Le acerco la proporción. Cuatro sobre cinco. Caótico fue el 99 con el incendio en los coches de Barrichello y Herbert. Y Schumy, que no podía colocar la primera marcha en la salida por control electrónico. Caótico es 2001, cuando la colisión Ralf Schumacher-Villeneuve convierte la salida en una pista de despegue aéreo. Caótico es 2002 cuando colisionan Barrichello-Ralf Schumacher, quedando ocho autos eliminados en la primera curva. ¿Y no fue caótica la del año último?

Otra tendencia. La pista, con errores y todo, es de Schumy. A juzgar por lo que me contaron anoche desde Europa, Williams, BAR y de nuevo McLaren quieren empezar ganando. Tanta urgencia, tanta ansiedad, ¿no generan la condición ideal para que nuevamente corra el caos? (De paso, comprobará cuánta gente sabrá el lunes lo que ocurrirá el próximo domingo).

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