Los motores de la rossa

Por Alfredo Parga Para LA NACION Deportiva
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13 de diciembre de 2001  

Gilles Simon nació en Marruecos, el 14 de junio de 1958, y se graduó de ingeniero mecánico, alcanzando el máster en Ciencia de Materiales de la Universidad de París. Sucesivamente se producía su vinculación con Renault en 1984 operando con motores comunes. Crecía para ingresar en Peugeot Sport, en 1989, como fundamental responsable del motor V10.

El primer proyecto que le pertenecería absolutamente era un motor de F.1 que contribuía para su ingreso en Ferrari. Llegaba a Módena el 1° de enero de 1994 y fue desde julio de 1997 el responsable del proyecto y desarrollo del motor que empuja a la rossa desde 1999.

Semejante tarjeta profesional le pertenece a Simon, el ingeniero que tiene notoria participación en los mundiales de constructores y de pilotos ganados por Ferrari. Conocerlo es empezar a distinguir ciertos elementos particulares del motor más eficiente de las últimas tres temporadas; el que en confiabilidad alcanzó el más alto nivel en la categoría.

“En estos últimos cinco años hemos cambiado todas las 600 piezas que integran un motor. Ninguna de las que permiten el armado actual fue realizada con tecnologías anteriores. Es un trabajo apasionante –para mí– que comienza el primer día de cada primavera europea.

“No creo que el misterio sobre los motores sea tan cerrado. Ocurre que los que los construimos tenemos buenos recursos para ocultar a los ojos de la competencia lo resuelto. Todos pretendemos saber cómo resolvió sus cosas el vecino; en cambio, los especialistas en aerodinámica no pueden disimular ni la forma de sus alerones. Es lo primero que se fotografía. ¿No cree que a los expertos en aerodinámica les agradaría que nadie pudiera conocer sus avances?

“Puedo asegurar que el nuevo motor, el 051 para la 2002, tendrá muchas innovaciones. Seguramente será más liviano, más pequeño y más integrado con la máquina que el anterior. ¿Más? Siempre perseguiré el motor de rendimiento más económico. Ni a los pilotos ni a nosotros nos agrada el derroche de combustible; lo que todos queremos es que nuestros coches funcionen a pleno con la menor cantidad de nafta.

“Aunque parezca ridículo, soy un convencido de que gran parte de la metodología usada para un motor de serie es útil para un motor de GP. Quien crea que esto no es posible, vive equivocado.” ¿Qué más?

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