Bajo la lupa: Austria-Ferrari, una relación difícil

Tras la cuestionada carrera de 2002, en la que fueron silbados, los coches italianos dominaron la primera clasificación para el sexto GP del año
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17 de mayo de 2003  

SPIELBERG.- Si el equipo Ferrari de Fórmula 1 es noticia en cada país por su sola presencia, da la impresión de que en Austria sobresale un poco más. Todavía están frescas las imágenes de la definición del año último que, órdenes de equipo mediante, generaron una fuerte reprimenda del público al team.

Y ayer, después del 1-2 en la primera clasificación para el GP que se correrá mañana aquí, Michael Schumacher y Rubens Barrichello quedaron otra vez en el ojo de la tormenta. Es que los resultados finales de la jornada quedaron en suspenso casi una hora por un problema en el pesaje. Aparentemente, las Ferrari estaban por debajo del límite de los 605 kilos reglamentarios, lo que hubiese derivado en la cancelación de sus tiempos, algo que finalmente no ocurrió.

"No pasó nada, sólo que cuando fui al pesaje, al final de las pruebas, la balanza no funcionó como debía. La repararon y se confirmó que todo estaba en regla", dijo Schumy, que ayer fue el más rápido, con 1m7s908/1000.

La atípica situación estuvo a punto de dejar otra vez al team Ferrari envuelto en una controversia, tal como ocurrió en 2001 y en 2002, cuando Barrichello dejó pasar a su compañero para que fuese segundo la primera vez, y para que ganara la competencia, el año último, bajo la desaprobación general.

Más allá de los momentos de tensión y de las últimas actuaciones en el asfalto austríaco, de las que el público no guarda un buen recuerdo, Ferrari confirmó el excelente momento por el que atraviesa y el óptimo rendimiento del modelo F2003-GA.

El australiano Mark Webber, una de las revelaciones del año, volvió a sorprender y quedó tercero con su Jaguar. Fue el único piloto con neumáticos Michelin entre los primeros cinco.

Decepcionaron, en cambio, dos de los hombres de los que se esperaban grandes cosas: el líder del campeonato, el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren-Mercedes), octavo detrás de su compañero David Coulthard, y el esapñol Fernando Alonso (Renault), que sólo fue 13ero, sufriendo la insuficiente potencia del nuevo impulsor RS23.

Mientras espera el nuevo modelo MP4/18, Raikkonen dijo: "Perdimos algunos puntos en España, pero esto no es el fin del mundo. La Ferrari me impresionó bien en la clasificación, pero menos en carrera. De todos modos, para ganarle necesitamos una mayor velocidad final".

Alonso tampoco se desesperó y le puso paños fríos a la ansiedad de quienes lo quieren ver siempre peleando adelante. "No debe cundir el pánico por la actuación de hoy (por ayer). Estamos más o menos donde lo previmos, ya que este autódromo no es el mejor para nuestros coches", dijo el piloto de Oviedo.

Hoy, desde las 9 (hora de la Argentina), los pilotos saldrán a buscar la vuelta que los sitúe lo más adelante posible en la grilla para el GP de mañana.

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