Ballack: la frustración del héroe germano

Hizo el gol de Alemania en el triunfo ante Corea, pero se perderá la definición por haber recibido la segunda amonestación: “Tengo una gran tristeza”
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26 de junio de 2002  • 11:28

SEUL, Corea del Sur.– “Siempre confié en este equipo en un ciento por ciento”. No duda Michael Ballack, el héroe alemán que por estas horas reparte sus sensaciones entre la alegría y la frustración. Su juego no deslumbra ni se roba los aplausos del público. Los lujos no son su carta de presentación y menos aún la gambeta. Sin embargo, Ballack aparece cuando el equipo realmente lo necesita, cuando convertir un gol representa una clasificación importante y hasta histórica. Ya lo hizo en el repechaje frente a Ucrania, en el que el jugador de Bayer Leverkusen anotó dos veces en la victoria por 4 a 1 y le dio la clasificación a Alemania para el Mundial, que hoy tiene al equipo dirigido por Rudi Völler como finalista. También dejó su sello en el triunfo por 1 a 0 sobre los Estados Unidos, en los cuartos de final, y ayer, en la victoria ante Corea por el mismo resultado.

Acostumbrado a sobresalir en los momentos más trascendentes, Ballack, sin embargo, estará ausente en el instante cumbre del Mundial. El volante, que en la próxima temporada actuará en el poderoso Bayern Munich, recibió la segunda amonestación –la primera fue por los octavos de final– y deberá cumplir una fecha de suspensión. Por tal motivo, su felicidad después de la victoria sobre el conjunto local fue mesurada. Una noche agridulce. Ayer, la amarilla llegó al cometer una infracción que fue importante para el equipo, lo que motivó los elogios del entrenador.

“Marqué un gol decisivo y eso me produce una enorme alegría, pero a su vez tengo una gran tristeza porque no podré estar en la final, que es un partido que uno sueña jugar desde pequeño”, comentó Ballack.

La primera tarjeta amarilla que recibió en la segunda rueda fue en el segundo minuto adicional del partido con Paraguay, por los octavos de final, tras cometerle una infracción a Roberto Acuña en la mitad de la cancha.

En el encuentro de Ballack con el periodismo, la serenidad marcó el ritmo de la conversación, en la que realizó un breve comentario sobre el seleccionado: “Alemania perdió varios jugadores importantes antes de llegar al Mundial (en referencia a Mehmet Scholl, Jens Nowotny y

Christian Woerns), pero el profesionalismo de quienes los reemplazaron no modificó el rendimiento del equipo y eso se notó durante la competencia”, manifestó.

Sobre la final del domingo próximo, el mejor jugador de la última Bundesliga comentó: “Alemania nunca se enfrentó en un Mundial con Brasil, un clásico rival, y sería lindo jugar con ellos, por todo lo que representa la historia futbolística de ese país. Pero al mismo tiempo no debemos subestimar a Turquía, que jugó un gran partido frente a Senegal y hasta pudo derrotar a Brasil en la primera rueda”.

En el juego de los imprevistos, Ballack sufrió un durísimo golpe y deberá conformarse con seguir la final desde la platea. Allí se quedará con las ganas de cumplir su sueño de luchar por el título y, por qué no, de marcar uno de esos goles importantes que tanto lo identifican.

Genio y figura para la prensa

BERLIN (EFE).– Doblemente héroe resultó Michael Ballack para los medios de su país: anotó el gol que hizo finalista a Alemania y con un artero foul cortó un peligrosísimo contraataque rival, lo cual le valió una amonestación que le impedirá cumplir un sueño de todo jugador: protagonizar la definición de una Copa del Mundo.

“Super Ballack” es la frase que eligió el diario BZ para acompañar un fotomontaje en el que el ídolo, vestido de Superman, vuela sobre una multitud de hinchas coreanos. “Liquidó a Corea y ha sido suspendido para la final. Se sacrificó para darnos un título”, elogia el periódico, y al dedicarle la nota “Ballack lloró lágrimas de héroe”, en la que informa que Rudi Völler debió consolarlo en el vestuario. El periódico pondera al jugador que actuó lesionado en todos sus partidos: “Ballack se sacrifica por los otros, se muerde los labios y juega con una dolorosa inflamación en el pie derecho”.

Bild tituló “Toda Alemania grita: «¡Ballack, Ballack!»”, y destacó: “A este equipo lo creemos capaz de cualquier cosa”. Luego hizo toda una declaración de principios del fútbol germano: “Gracias, ganaron de la manera típicamente alemana. Ganamos porque trabajamos, porque somos amigos, porque no creemos en el juego bonito, sino en el éxito del cerebro, la dureza y la voluntad”.

n Si bien los festejos en el país fueron mayormente pacíficos, hubo diez detenidos y nueve policías heridos.

Michael BALLACK

Fecha y lugar de nacimiento: 26 de septiembre de 1976,

en Chemnitz, Alemania.

Trayectoria: Chemnitzer, Kaiserslautern y Bayer Leverkusen.

En la próxima temporada actuará en Bayern Munich.

Partidos en el seleccionado : 28.

Goles en el seleccionado : 9.

Debut en el seleccionado : 28 de abril de 1999, ante Escocia.

Títulos: Bundesliga 97-98, con Kaiserslautern.

Altura: 1,89 metro.

Peso : 80 kilogramos.

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