El carácter por sobre la táctica

Miguel Romano
(0)
22 de abril de 2004  

Se sabe que el basquetbol es un deporte en el que la táctica y la estrategia tienen una incidencia casi decisiva. Los técnicos suelen pasarse horas frente al televisor estudiando los videos del rival para conocer los movimientos de cada jugador o consumiendo tiza frente a los pizarrones para diagramar sus acciones defensivas y ofensivas. Manu Ginóbili decía, a poco de llegar a San Antonio, que lo más difícil para su adaptación fue "recordar cada sistema y sus infinitas variantes".

El técnico brasileño Helio Rubens y su asistente, el argentino Carlos Duró, incluyeron constantes modificaciones tácticas en Uberlandia durante toda la serie. Hicieron de la final una partida de ajedrez. La jugada de colocar a Rogerio, de casi 2m de estatura, como defensor del diminuto base Facundo Sucatzki, desde el cuarto cotejo, fue la más sorprendente. Mario Milanesio, con menos experiencia en la conducción de Atenas, fue más práctico y confió en el carácter, el oficio y la mentalidad ganadora de sus figuras. Por eso, en el último partido incluyó por primera vez como titular a Pichi Campana y no le dio descanso en los 40 minutos a Sucatzki. Y ellos no lo defraudaron. Pichi transformó en energía positiva todo su fervor, enjundia y temperamento para meter puntos clave en los minutos finales. Arremetió contra todo, como siempre, sin temor a perder. Y el terrible Sucatzki, un auténtico caudillo, con voz de mando e inteligencia para conducir, tomó la batuta y marcó el ritmo a su gusto, también convencido de que iba a ganar. No se amilanaron ante la ruidosa multitud ni perdieron la fe cuando Josh Pittman abandonó la cancha por cinco faltas o Diego Osella mermó su rendimiento y casi no quedaban opciones para convertir.

La estrategia de Rubens fue devorada por el nerviosismo y la presión de sus jugadores. Y Atenas, que juega mejor de punto que de banca, que disfruta de las batallas épicas, se impuso por carácter y actitud. Pero que quede claro: si a esa actitud para ganar se le agrega una táctica acertada, surgen los grandes equipos. Nuestro seleccionado nacional es el mejor ejemplo.

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.