El título, la única opción

Emanuel Ginóbili Para LA NACION
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28 de septiembre de 2005  

Lo dije en la fiesta por el último campeonato en el Alamodome, en San Antonio: "No me voy a ir sin un anillo más". Este año la única opción es el título. Imagínense que fuimos campeones bastante merecidamente, que nos quedamos todos (sólo se fue Devin Brown) y sumamos tres jugadores tremendos (Fabri Oberto, Nick van Exel y Michael Finley). En la temporada pasada ya no nos conformábamos con llegar a la final, así que este año, menos.

La gran sorpresa para todos fueron los refuerzos. A Fabri Oberto nosotros ya lo conocemos muy bien. Pero ni la gente de San Antonio esperaba que llegaran Van Exel y Finley. Los buscaron, pero ni el más optimista creía que podían venir ambos. Lo de Van Exel era más previsible, pero yo pensaba que Finley iba a elegir a Phoenix o a Miami. Se quedó con nosotros y estamos muy contentos.

No hay que pensar que la llegada de ellos nos va a quitar minutos a los que ya estábamos. Creo que de esta manera me están dando descanso. Yo me siento muy bien cuidado por Pop y por RC Buford. Sé que buscan lo mejor para mí, como también para Tim Duncan y Tony Parker, que somos la columna vertebral del equipo. Finley no es un jugador que va a jugar 35 minutos, sino que va a dar minutos de calidad. Eso que siempre se necesita desde el banco: puntos rápidos y cambiar el juego. Los dos nos van a dar una gran mano, porque tienen experiencia para cerrar juegos y son buenos tiradores. Si bien en la última temporada estuvimos mejor que otras con el tiro, siempre es bueno sumar, más teniendo un jugador como Duncan, que genera mucho espacio. Yo también estoy creando lugares libres y me es útil tener tiradores al lado.

De todos modos no nos vamos a transformar en un equipo que dependa de eso. Popovich no es un amante de los tiros de tres. Todo dependerá de la inteligencia de cada uno, de cómo nos acoplemos y de que cada uno entienda su rol. Bruce Bowen y yo estamos cómodos teniendo jugadores así atrás.

Si se ponen a mirar el banco de suplentes de San Antonio, van a ver que puede competir con más de veinte equipos titulares de la NBA: Van Exel, Finley, Barry, Horry y Oberto. Es un equipazo como segunda alternativa, que nos va a permitir mantener la intensidad sin baches. Nos da una profundidad pocas veces vista en un equipo de la NBA.

Por muchos motivos hoy varios jugadores quieren venir a San Antonio. Porque en los últimos años se ha ganado un respeto impresionante. Es un equipo incomparable con cualquier otro. Jugadores como Finley resignan dinero y protagonismo para estar con nosotros. Saben que el trato es muy bueno y que siempre van a tener la posibilidad de ganar. Es un ejemplo para seguir. El resto de las franquicias lo mira, lo estudia y trata de copiarlo. Encima no gasta mucho, porque está en la mitad de la tabla con los salarios. Es notable.

Creo que por eso se está cambiando un poco la mentalidad de la competencia en general. Los equipos van a tratar de comenzar a jugar más responsablemente. Lo que más vende es ganar. Las franquicias, por más que jueguen lindo, ganan plata cuando salen campeones. Tal vez venderán alguna camiseta más, pero el dinero llega por la televisión, los premios y las finales.

Del resto de los equipos, Phoenix se armó muy bien. Cambió un poco el estilo: eran netamente ofensivos, vieron que necesitaban ser un poco más balanceados y buscaron un poco de juego del otro lado. Miami también tiene un equipazo, aunque es una incógnita, porque sumó jugadores nuevos que están acostumbrados a tener protagonismo (Jason Williams, Gary Payton y Antoine Walker). Indiana va a estar arriba porque es el mismo equipo al que le fue bien el año último perdiendo 30 partidos a Jermaine O´Neal, 40 a Stephen Jackson y todo el campeonato a Ron Artest. Este año van a jugar todos y se suma el lituano Sarunas Jasikevicius, un gran jugador. Detroit mantiene el equipo más Maurice Evans y va a estar ahí. Pero por lo que les dije antes, en cierto modo, todo dependerá de nosotros.

Si algo diferencia esta temporada respecto de mis anteriores años en la NBA es que por primera vez descansé e hice una buena preparación. Lo principal es que me entrené muy bien. Terminé las finales con cuatro kilos menos y ahora tengo uno más de mi peso habitual, así que recuperé casi cinco kilos. Mi intención es llegar a los 94 o 95 kilos, y estoy en 91 o 92. No era el objetivo lograrlo ya, es algo que lo voy a conseguir de a poco. Tengo tiempo, falta más de un mes para empezar, así que seguiré con las pesas. Después, en la temporada es muy difícil subir, ahí te tenés que mantener, nada más.

También tenía pensado hacer un trabajo especial de saltos, pero lo cancelamos por una leve tendinitis en la rodilla izquierda. No quería empezar la temporada con alguna secuela. Ahora vamos a hacer un trabajo de cuatro días muy duros de doble turno y otros cuatro más livianos en Saint Thomas, en Islas Vírgenes.

Algunos se preguntan para qué sirve subir de peso. Bueno, para estar más fuerte en los choques con los rivales o para ir mejor al rebote, para defender a un jugador más grande que yo que se postea o para postearme más yo. Cuando sumás kilos buenos (no grasas, sino músculos), siempre sirve, no se pierde agilidad. Estás más potente, más explosivo. Como siempre, la temporada será larga, así que es esencial estar bien preparado.

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