Ginóbili: "Sería un error creer que ganaremos el Mundial"

Miguel Romano
(0)
28 de agosto de 2001  

NEUQUEN.- Es el sueño de todo deportista: destacarse ante su público y celebrar un título con una actuación descollante. Es el caso de Emanuel Ginóbili, que fue el gran protagonista de la conquista del Premundial de basquetbol con el seleccionado argentino.

A los 7 minutos del tercer cuarto, cuando la Argentina dominaba a Brasil con un decisivo tanteador de 54 a 24, Ginóbili abandonó la cancha y una conmovedora ovación lo acompañó hasta el banco de suplentes. No era para menos, había convertido más de la mitad de los puntos de su equipo, que luego redondeó un categórico 78 a 59, con lo cual se adjudicó el primer título en una Copa de las Américas.

Fue el héroe de la noche, el hombre que quebró cualquier defensa, que hizo todo bien, que no sintió presión y que además de goleador fue uno de los mejores defensores, que dejó en 0 punto al temible tirador brasileño Marcelinho. La estrella de Kinder Bologna terminó con una planilla estadística fantástica: 28 puntos (4 de 6 en triples, 4 de 5 en dobles, 8 de 10 en libres), 5 robos y 2 asistencias, en 31 minutos. Increíble para una final. Y con mucha expectativa para el Mundial de Indianápolis 2002.

"Sentí que estaba en una de esas noches especiales - dijo el bahiense-, en las que te sale todo bien y que se dan de vez en cuando. Sentía que era imparable y necesitaba la pelota para aprovechar ese momento. Por suerte resultó positivo y fue algo hermoso coronarse campeón y jugando bien. De todos modos, lo mejor, lo grande, es el Mundial y allí hay que ir con todo, a matar o morir.

-En Valdivia, durante el Sudamericano, decías que tenías miedo de no poder satisfacer la expectativa de la gente por aquella lesión en la rodilla.

-Por suerte me olvidé de la lesión y pude rendir en buen nivel. Me encantó que la gente se volviera loca con las volcadas. Yo necesito de eso para agrandarme.

-¿Fue uno de tus mejores partidos?

-Probablemente. Por el momento y por lo que estaba en juego creo que sí. Era una final y un clásico, algo que en Italia sólo se da cuando enfrentamos a Paf Bologna. No me voy a olvidar nunca de este partido.

-¿Te parece que la selección acaba de abrirse un crédito muy grande?

-Sí, pero los frutos no se verán ya mismo. Sería un error de la gente pensar que ahora ganaremos el Mundial. Yo sé que las cosas no están bien en el país y que cuando aparece algo lindo o bueno se crea una gran expectativa. Hay que ir paso a paso, tranquilos, con humildad; por ahora tenemos un nombre en América, pero no en el mundo.

-¿Con qué posición te conformarías en Indianápolis 2002?

-Un cuarto puesto sería espectacular y, si no, con el sexto me arreglo, porque mejoraríamos el octavo conseguido en Grecia. De todos modos, esos torneos tienen un sistema de juego muy cruel, porque una mala noche en el cruce de los cuartos de final te puede bajar varios lugares. Yo creo que tenemos un gran potencial para hacer algo importante.

-¿Esperabas ganarle tan fácil a Brasil en la final?

-No lo esperaba, pero defendiendo como lo hicimos no había otra posibilidad. Ellos metieron 30 puntos en tres cuartos. Así no podés perder ni con un equipo de infantiles.

-Me imagino que este título tiene dedicatoria

-Sí, claro, es para Gaby (por Riofrío) que siempre está con nosotros y también para el Puma (Alejandro) Montecchia, que quedó al margen a último momento por una lesión. Para recordarlo jugué con el número de camiseta que usaba él.

-¿Qué más se puede esperar de este equipo?

-Mucho más, porque es un grupo brillante que se mata trabajando, pero vayamos de a poco y disfrutemos esto que es histórico.

La hegemonía en el continente

Los últimos dos años fueron exitosos para el basquetbol nacional. Los seleccionados obtuvieron varios títulos, ya que ganaron los Sudamericanos de cadetes, en Ancud, Chile, en 1999; de juveniles, en Cali, Colombia, en 2000; de Sub 21, en Paysandú, Uruguay, en 2000, y de mayores, en Valdivia, Chile, el año actual.

Además, el Sub 21 es Campeón de América (Brasil 2000) y el seleccionado de mayores fue el vencedor de la Copa de las Américas, anteanoche, en Neuquén. El Sub 21 se ubicó en el tercer lugar en el Mundial de la especialidad, desarrollado en Japón.

En clubes, Estudiantes, de Olavarría, se adjudicó la Liga Sudamericana y el Panamericano, en Montevideo.

Opiniones

"Creo que en Neuquén comenzó una gran historia para el basquetbol argentino"

Rubén Wolkowyski

"Este equipo me devolvió las ganas de jugar. Magnano confió en mí sin que yo pudiera dar garantías"

"Sólo en la NBA se logra una diferencia como la nuestra en el Premundial. Ganamos con facilidad"

"No me importan los récords o las marcas. Nosotros fuimos superiores y eso es lo que vale"

"Desde que me fui de la Argentina, hace tres años, no gané ningún título. Quería jugar con Ginóbili"

Fabricio Oberto

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.