La conformidad, esa sensación que supieron compartir todos

Más allá de lo que marcan los resultados, los conjuntos se despidieron satisfechos con el rendimiento logrado
Miguel Romano
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21 de diciembre de 2009  

MAR DEL PLATA. -Excepto Libertad, de Sunchales, que tras su inmediata eliminación ante Boca decidió rescindir el contrato del técnico Juan Parola, el resto de los participantes del Súper 8 se retiró satisfecho. No es habitual, pero los atenuantes colaboraron para que nadie volviera a su ciudad con molestias o inconvenientes graves.

Quilmes, con sus lesionados y problemas presupuestarios, fue el invitado que demasiada fuerza le hizo al clásico rival de Mar del Plata y se retiró pensando en reorganizar su plantel y su juego. Quimsa, de Santiago del Estero, feliz con los dos títulos ganados (Copa Argentina y Liga Sudamericana) en tres meses, aceptó la derrota en su presentación con Sionista, de Paraná, y se despidió pensando en el descanso, tras 40 partidos en 100 días.

Para Quilmes y Quimsa no hubo críticas. Con ellos sucedió lo esperado. Obras Sanitarias, disminuido por las lesiones (Gaby Fernández, Maurice Spiller y Alejandro Alloatti) demasiado partido le hizo a Atenas como para frustrarse. Debe considerarse que el conjunto porteño jugará el mes próximo el clasificatorio de las Ligas de las Américas, y que su mente ya estaba puesta en esa preparación y en la llegada de Hernán Montenegro (43 años).

Sionista, con uno de los presupuestos más bajos, debió chocar con Peñarol en las semifinales y no aguantó la excelente actuación del local. Por eso también aceptó la derrota sabiendo que su temporada no deja de ser positiva. Algo similar ocurrió con Boca, que está cumpliendo una campaña por encima de las expectativas luego de estar al borde de vender la plaza y tener que armar un plantel de urgencia.

Fue un Súper 8 demasiado especial, sin duda, pero no sólo por la coincidencia en esa conformidad de los equipos; también por la insólita situación de Atenas, que empezó a jugar bajo la conducción de Magnano, siguió con el asistente Alejandro Loterrio y terminó contratando a Oscar Sánchez en esta misma ciudad (arregló hasta junio y aceptó como colaborador a Lotterio). Un acontecimiento que aún ayer provocaba innumerables comentarios y búsqueda de explicaciones. Sólo restaba que Peñarol terminara con su maleficio de no haber ganado nada en el Polideportivo o que Atenas reafirmara su parternidad repitiendo el triunfo de mayo pasado en las finales de la Liga Nacional en este msimo escenario. Hasta en ese detalle, el Súper 8 que concluyó anoche tuvo características singulares.

  • Una final entre dos equipos que se conocen bien

    Al cierre de esta edición, Peñarol y Atenas definían el título del Súper 8, repitiendo el choque final de mayo último por la Liga Nacional, en el cual se impuso el conjunto cordobés. Los marplatenses ya obtuvieron este torneo en 2006.
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