La oportunidad

Tras la lesión de Nowitzki y el éxito en el 3er playoff del Oeste ante Dallas por 96-83, San Antonio tiene hoy la gran ocasión de acercarse a la final de la NBA
Miguel Romano
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25 de mayo de 2003  

Hoy puede ser un día crucial para San Antonio, el equipo del argentino Emanuel Ginóbili, en la lucha por obtener el título de la Conferencia Oeste y perfilarse con inmejorables posibilidades de coronarse campeón de la NBA por segunda vez en su historia, sin obviar la definición contra el mejor del Este.

Un nuevo éxito ante los Mavericks en el cuarto playoff, que se jugará en el American Airlines Center, de Dallas, a partir de las 21.30 (hora de la Argentina) con transmisión de ESPN, permitirá a los Spurs quedar triple match point en la serie que dominan por 2 a 1 y que se definirá al mejor de siete cotejos.

Será más decisiva aún la oportunidad si el alemán Dirk Nowitzki no puede integrar el conjunto de Dallas, luego del esguince de rodilla izquierda que sufrió anteanoche –en un choque con Ginóbili–, a 8 minutos del final del tercer playoff. Un enfrentamiento que los Spurs obtuvieron por 96-83, después de una colosal actuación del pivote Tim Duncan, que sumó 34 puntos, 24 rebotes, 6 asistencias y 6 tapas. También fue importante el confiado trabajo del base Tony Parker, que terminó con 29 tantos, 8 rebotes y 3 asistencias.

Manu fue poco gravitante; otra vez sumó rápidamente dos faltas –a dos minutos de ingresar en la cancha– y se vio condicionado y sin oportunidades claras. El bahiense volvió a destacarse en defensa –especialmente sobre Michael Finley– y en las habilitaciones a Duncan, pero sus números fueron bajos: 2 puntos (1 de 2 en dobles y 0 de 1 en triples), 2 rebotes, 3 asistencias y una pérdida, en 26 minutos. Es indudable que, ante la enorme preponderancia que cobraron Duncan y Parker (anotaron 63 de los 96 puntos) el resto del plantel redujo su aporte. Además, por los reclamos y ademanes que le hizo Parker, es evidencia la molestia que siente Manu porque no le pasa el balón en los momentos oportunos.

En cuanto al partido, varios aspectos coincidieron, además del aporte de Duncan y Parker, para que el equipo recuperaran la ventaja de localía luego de perder el primer encuentro de la serie.

1) Por primera vez mantuvo su ritmo ofensivo en el último cuarto, que ganó 27 a 17. Los anteriores los había perdido por 30 a 19 y 31 a 25.

2) Volvió a dominar los rebotes, como en el segundo choque. Esta vez tomó 67, contra 42 del perdedor.

3) Por la increíble escasa cantidad de tiros libres lanzados. Dallas sólo sumó 4 de 6, mientras que en el primer playoff, que ganó, tuvo 49 de 50. Esto tiene que ver, fundamentalmente, con estilos de arbitraje muy diferente. Cuando los jueces son inflexibles, se favorecen los Mavericks, el mejor en libres de la NBA, con 82% de eficacia. San Antonio es el cuatro peor.

4) Por la actitud, disciplina y estrategia defensiva, que obligó a Dallas a tomar tiros forzados y terminar con baja eficacia en dobles: 26 de 68.

5) Por las lesiones de Shawn Bradley –esguince de rodilla derecha y posible baja definitiva– y de Nowitzki, que impideron la levantada de Dallas sobre el final.

"Fue una casualidad y ni me di cuenta del choque. Me sorprendí cuando volvimos a atacar y él estaba en el piso", señaló Ginóbili, que sufrió un grave esguince de tobillo derecho en las semifinales del mundial de Indianápolis tras chocar, justamente, con el alemán. "Me dolió muchísmo, no podía mover la rodilla", dijo Nowitzki. "Más que por la derrota me lamentaría si la lesión de Dirk no le permite jugar. Si no está al ciento por ciento preferiría no utilizarlo", apuntó Don Nelson, el DT de Dallas. Gregg Popovich, su colega, fue medido: "Estoy convencido de que Nowitzki jugará. No debemos caer en la trampa. Tenemos que tratar de hacer otro gran partido". Hoy, con o sin Nowitzki, los Mavericks necesitan empatar la serie y los Spurs, empezar a definirla.

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