Los playoffs son más fuertes

Por Emanuel Ginóbili Para LA NACION Deportiva
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22 de abril de 2004  

Creo que comenzamos de la mejor forma los playoffs contra Memphis. Salimos a jugar muy duro y concentrados desde el primer momento y pudimos asegurarnos los dos triunfos sin sufrimientos. La propuesta fue jugar muy intenso los 48 minutos porque había que equiparar la agresividad de ellos. En esta temporada, Memphis se distinguió por el fervor que pone en la cancha y por los constantes recambios que hace.

Creo que los tres partidos que nos habían ganado en la serie regular no fueron porque faltó Tim Duncan -en uno de ellos jugó muy pocos minutos-, que estaba lesionado, sino porque nos superaron en agresividad. Esta vez estábamos preparados para no dejarnos superar por esa actitud.

Si bien quedan cosas por mejorar, logramos cierta regularidad y levantamos el nivel. Duncan fue clave, como siempre; Tony Parker hizo un segundo partido tremendo, metiendo puntos, asistencias y defendiendo muy duro. También fue bárbaro lo de Robert Horry, pero todos saben que él siempre se agranda en los playoffs porque se motiva especialmente. También hay que destacar a Rasho (Nesterovic) que hace un trabajo que no se nota, pero defensivamente lo controló a Pau Gasol y fue una garantía ayudando allí atrás. El siempre está para colaborar en defensa.

Pienso que mañana (por hoy) la cuestión será más dura todavía; ellos van a duplicar el esfuerzo porque no van a querer perder en su cancha. Tenemos que perder menos balones y tratar de mantener la supremacía en los rebotes porque los jugadores de Memphis cargan muy bien en los tableros. Popovich nos había remarcado ese tema de los rebotes, dijo que era fundamental en esta serie.

Muchos hablan del golpe que recibí de James Posey en el primer partido cuando me escapé para convertir en un contraataque. ¡No me apuntó a la pelota, me apuntó a la yugular...! Me pegó en toda la cara. Me dolían el ojo, la nariz, todo, pero no es extraño que en los playoffs se juegue tan fuerte. Justo estaba en un buen momento del partido, así que no dije nada, me levanté y metí los foules. No diría que me agrando cuando me pegan, pero es como que me pone más pilas todavía. Y respecto a la multa (3.000 dólares) que le aplicaron, sin duda que le va a doler pagarla, pero nadie va a pensar en los 3000 dólares a la hora de jugar fuerte. Los playoffs son así. Son muy diferentes a la temporada regular. Nadie afloja ni regala nada.

También es disitinto lo que sucede entre partido y partido. Se reducen los entrenamientos, lo que más de hace es mirar videos de los rivales y de las cosas que tenemos que corregir. En los playoffs se hacen más ajustes tácticos y se buscan más variables. Y si bien uno tiene más tiempo para descansar, la tensión y la expectación crecen notablemente. En San Antonio hay un entusiasmo tremendo por la gran campaña que hicimos el año pasado.

Respecto de las demás series, la lucha no es tan pareja como la del año pasado, cuando la mayoría arrancó 1-1. Igual, esto no quiere decir nada, por ahí se empareja y terminan todas en siete partidos. Igual, este comienzo no permite evaluar demasiado las posibilidades que tenemos para revalidar el título. Faltan dos meses para que haya un campeón y nosotros vamos juego por juego. Sabemos que si pasamos esta serie, después vienen los Lakers (si ganan, claro), que son los grandes candidatos al título, y si los eliminamos vendrá otro peor y después queda enfrentarse con el mejor del Este. Es mucho, imposible de analizar ahora.

Respecto de las elecciones de los periodistas de la NBA que se conocerán en las próximas horas, sobre quién fue el mejor sexto hombre y quién la mayor revelación del año, pienso que hay otros jugadores antes que yo. En la de mayor progreso directamente no tengo ninguna posibilidad, y en la otra, All Harrington (Inidana) y Antawn Jamison (Dallas) son los grandes candidatos. De todos modos, es un gran gusto ser reconocido y que algunos me tengan en cuenta para esos premios tan importantes.

Otra cosa, hay algo que me llamó mucho la atención en los hinchas de los Spurs: la costumbre de vestir camisetas de jugadores, incluso las que utilizaban en las universidades cuando estaban en la NCAA. Bueno, acá aparecieron muchas de la selección argentina, con el N° 5 que uso yo. Ya debo haber firmado como veinte. Dicen que las compran por Internet. Alguien en la Argentina está haciendo un gran negocio porque sé que las originales no las fabricaron más. Bueno, igual te hace sentir muy bien que los hinchas de acá se identifiquen con los colores argentinos.

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