"No tengo que revalidar nada"

Rubén Magnano, el DT campeón olímpico de básquetbol, volvió de Europa, donde no tuvo suceso, y festejó con Atenas; "Estuve más ansioso, quizá porque quería que el club volviera a los primeros planos", dijo
(0)
31 de mayo de 2009  

"Lo que pasa es que la gente no me conoce...", reflexiona Rubén Magnano cuando cuenta que, en los festejos del título conseguido por Atenas, bailó y saltó con un gorro verde y blanco gigante en la cabeza, que un sobrino cordobés llevó a Mar del Plata para el último playoffs. Pocos saben, es cierto, de su chispeante humor y de su gran picardía para contar chistes.

"Me ven dirigiendo y se deben creer que soy un ogro", agrega, mientras vive horas de enorme satisfacción, disfruta de su 4° título en la Liga Nacional y endulza sus oídos con miles de felicitaciones, pero sin poder descansar definitivamente. "No es tiempo todavía. Hay que armar el equipo para la próxima temporada. El mercado de pases ya empezó a moverse y no podemos quedarnos atrás. Además, tenemos que pensar en la actividad internacional", agrega.

-Lo que pasa es que la gente sabe que sos un técnico muy exigente y me parece que se te vio más nervioso y gesticulador que nunca.

-No, más nervioso no. Tampoco presionado. Sí estuve más ansioso, como demasiado puntilloso, perseverando en el juego colectivo, por ahí sin tolerar mucho que se salieran del libreto. Será porque éste equipo lo armé a mi gusto y quería que Atenas volviera a los primeros planos. Pero realmente dirigir a Atenas fue muy saludable para mí. Se hizo lo planificado, hubo compromiso con los objetivos y se trabajó a conciencia durante 10 meses. Y lo más importante es que la gente colmó los estadios y vivió una fiesta.

-¿Tomaste tu regreso al país como una revancha de lo no muy bien que te fue en Europa?

-¡Bueno, de España me echaron directamente...! Pero no, no tomé esta participación como una revancha, sino como un desafío muy importante de mi carrera, de mucho peso.

-¿Considerás que habías perdido credibilidad?

-Nunca pensé eso. No tengo que revalidar nada. Así como no saco provecho o me cobijo debajo de los títulos, tampoco me torturo si no se alcanzan logros.

Antes del siguiente interrogante, Magnano interrumpió; dijo haber leído nuestras críticas contra la permisividad de los árbitros en la final y quiso opinar:

"Estoy convencido de que mientras mayor oposición defensiva exista, más crecimiento tendrán las ofensivas. El atacante ahora está obligado a tomar decisiones tácticas y de tiro más rápidas, más dinámicas.

A partir de allí, con nuestra aseveración sobre que la defensa de Atenas aprovechó límites impensados y antirreglametarios que le dieron los árbitros, sosteniendo que las faltas, por ejemplo, de Djibril Kante fueron pocas veces sancionadas y que no se puede ver un buen espectáculo con tantos empujones y manotazos, el técnico escuchó y respondió: "Nunca Atenas recurrió a faltas groseras o antideportivas, pero acepto que en Europa cobrarían 20 faltas y 10 caminadas más. Román González casi siempre comete caminadas. Pero allá se manejan otros valores, son otros jugadores y otro estilo de juego".

-¿No creés que los árbitros respetaron demasiado tu investidura y tus títulos? Los insultaste varias veces y no te cobraron nunca una falta técnica.

-Nunca me aproveché de mis logros ni me valí de nada ilegal. Me han echado varias veces, pero es mi temperamento explosivo.

-Ya está, veremos cómo se presenta el arbitraje en la próxima temporada. ¿Cuáles fueron las principales virtudes del campeón?

-Primero, el compromiso de todos; segundo, la creencia de que los métodos utilizados nos llevarían al éxito. Y tercero el trabajo de cada día.

-¿Pudiste evaluar los riesgos deportivos cuando te dijeron que jugarían en el Orfeo?

-Fue una decisión consensuada que acepté en bien del espectáculo y los objetivos del club, pero lo primero que pregunté es cuántos días de entrenamiento íbamos a tener allí. No es sencillo sacar al jugador del lugar donde jugó todo el año.

-Fue una decisión riesgosa.

-Diría que fue una apuesta corajuda que nos pudo salir mal si perdíamos porque nos hubieran criticado. No todos, pero si el grupo de hinchas que va siempre al Cerutti. Por suerte, todo salió bien. Yo no creí que iría tanta gente. Pensaba en unos 6000 y hubo más de 10.000.

-Bueno, dijiste que estabas armando el nuevo equipo. ¿Vas a proponerle seguir a Diego Osella?

-No, no voy a hacer nombres. Todos son elegibles.

-Eso podías decir cuando eras técnico de la selección; ahora ya varios tienen equipo: Kammerichs en Corrientes, Zilli, en Paraná

-Ja, claro, y Gaby Fernández en Obras... Bueno, no elegibles, pero están en carpeta.

-¿Es cierto que te interesa Rubén Wolkowyski?

-Está en carpeta (risas). Si vuelve al país, el Colo es un jugador para considerar, recontraconsiderable.

-Y otra vez Atenas en el mundo...

-La actividad internacional abre una gran ventana, seguro, una gran oportunidad para mantener la grandeza de Atenas.

Hoy, el único que seguro seguirá en el club campeón, porque aceptó extender su contrato por una temporada más, es Rubén Magnano, quien, según el presidente Felipe Lábaque, es el primer artífice del nuevo título. Nada menos.

  • Su visión sobre los grandes estadios

    Magnano también opinó sobre la cantidad de público en la serie final con Peñarol, de Mar del Plata: "Los grandes estadios de la final oficiaron de efecto multiplicador en el interés de toda la gente. Y en el Orfeo, si se deciden a hacer la tribuna donde está el escenario, pueden entrar 3000 personas más". El estadio utilizado por Peñarol fue el Polideportivo Islas Malvinas, donde también se jugó la definición de la Copa Davis con España.
  • ADEMÁS

    MÁS LEÍDAS DE Deportes

    ENVÍA TU COMENTARIO

    Ver legales

    Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

    Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.