Un arranque a todo ritmo

San Antonio liquidó la serie de cuartos de final ante Memphis por 4 a 0, sumó el 15° éxito consecutivo en la NBA y espera rival: los Lakers o Houston
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27 de abril de 2004  

El resultado de la suerte que el año último acompañó a San Antonio durante los playoffs y que le permitió conquistar su segundo título de la NBA fue 4 a 2. Así, sin holgura, pero también sin agonías, subió cada uno de los escalones que lo condujeron a la deseada corona. Primero ante Phoenix (tras perder el primer partido y como local), luego frente a los Lakers, Dallas y la final con New Jersey. Siempre fue por 4 a 2, casualmente.

En la actual postemporada, el arranque fue distinto: fue furioso para los Spurs. Se convirtió en el único equipo del Oeste que pasó la escoba en los cuartos de final y resolvió su serie con un contundente 4 a 0. En el Este también lo logró un solo equipo: Indiana sobre Boston.

Anteanoche los Spurs derrotaron a Memphis, en Tennessee, por 110 a 97, con 10 tantos del argentino Emanuel Ginóbilli y las brillantes actuaciones del base Tony Parker (29 puntos y 13 asistencias) y el pivote Tim Duncan (26 y 6 rebotes). Además, en esta arremetida ya sumó el 15° triunfo consecutivo. Hace más de un mes que el defensor del título no pierde, exactamente desde el 23 de marzo, cuando cayó ante Minnesota por 86 a 81, durante la temporada regular.

Varios aspectos coincidieron para concretar la mejor serie postiva del equipo en la actual campaña: el mayor ensamble y concentración para defender, la mejoría física y anímica de Tim Duncan, el aporte más amplio de Rasho Nesterovic y Robert Horry cerca de los tableros, y, fundamentalmente, el regreso a su mejor nivel del base Tony Parker en los playoffs.

El francés pareció otro jugador en la serie ante Memphis. Durante la temporada regular había contribuido con un promedio de 14 puntos y 5,5 asistencias, en 34 minutos. En estos cuatro juegos de playoffs subió su rendimiento a 21 tantos y 8,5 pases de gol, en 37 minutos.

Manu, en cambio, tuvo una participación decorosa: anotó menos puntos que en la serie clasificatoria (10 de promedio contra 12,8 en el resto de la campaña), tomó una buena cantidad de rebotes (4) para su función de escolta, pero redujo su eficacia en los triples. Antes de los playoffs Ginóbili tenía un 35,9% de aciertos en lanzamientos de tres puntos y frente a Memphis sólo embocó un 16,7% (2 de 12). También descendió la puntería en dobles: de 41 a 36%.

Es evidente que el crecimiento de otros compañeros le quitó protagonismo al goleador bahiense. Pero, la revancha puede llegar pronto, pues históricamente dos de los rivales ante los cuales casi siempre se lució fueron los Lakers (récord personal de puntos, con 33) y Houston.

De esa serie que los Lakers le ganan 3 a 1 (continúa mañana) surgirá el rival de las semifinales de la Conferencia para San Antonio. Le conviene muchos más los Rockets, a los cuales les ganó los 4 choques de esta campaña, que el glamoroso Los Angeles, donde los cuatro fantásticos (Kobe Bryant, Shaquille O’Neal, Karl Malone y Gary Payton) dan poco menos que la vida por llevarse el título y son los grandes candidatos al título. Frente a ellos, será muy difícil sostener el ritmo de victorias y mucho más el invicto, aunque no estaría mal volver al resultado mágico.

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