Bautista Heguy: "Jugué el mejor partido de mi vida"

El delantero del campeón elogió sus caballos, agradeció al público y compartió su premio con Adolfo Cambiaso
Carlos Beer
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16 de diciembre de 2001  

Conmovedor. No hay otra palabra capaz de encerrar en sí misma todo lo que ocurrió después de que Mariano Aguerre concretó el gol del triunfo. Mirar a los hombres de Chapaleufú en el podio erizaba la piel. Marcos, mientras esperaba para subirse al escenario, miró al cielo, juntó las manos, se las besó y señaló el celeste firmamento. No hizo falta nada más. Mariano Aguerre lloraba sin parar, contagiando esa emoción incontenible. Emocionó el momento en el que Bautista recibió el premio Gonzalo Heguy -su hermano fallecido el 6 de abril de 2000- al mejor jugador. Y conmovió también cuando Horacio, el capitán de las mil batallas -en la cancha y fuera de ella-, más serio, levantó la Copa y recibió una de las mayores ovaciones que se recuerde en Palermo.

Cuesta elegir las mejores frases de los campeones que sirvan para sintetizar más fielmente lo que sentían por la gran conquista. Hubo palabras contundentes: "Fue el mejor partido de mi vida", aseguró Bautista (hizo bien en guardar su modestia ante semejante actuación). "Fue el gol más importante de mi vida", afirmaba Aguerre (un tanto que quedará en la historia del polo). "Este es un premio por unos cuantos años de mucho trabajo", comentó Marcos Heguy (un esfuerzo deportivo y anímico por los golpes de la vida...). "Es difícil medir la emoción para saber si este título lo disfruto más o menos que los otros cinco. Lo que sé es que siempre el último suena mejor", dijo Horacio Heguy. Aquí no hace falta aclarar nada...

Más momentos, más emociones, más pensamientos. Bautista Heguy antes de subir al podio, expresó: "Lo del público fue impresionante. Nunca vi una cosa igual. No lo puedo creer". Dos más de Bautista. "Lo comparto con Adolfo Cambiaso", expresó cuando ESPN le entregó el premio Schweppes al mejor jugador del partido Y, consultado, se animó. "Sí, fue el mejor partido de mi vida. Y los caballos anduvieron un disparate. Pocos estuvieron tan bien montados para un partido como yo hoy". En todo tuvo razón; y tuvo que pedir ayuda para llevarse los seis premios que se adjudicó: campeón, goleador, mejor jugador, a sus caballos Imperial y Alazanas Birra y al mejor montado de la final.

Pese a ser su primer año con Chapaleufú, Aguerre parecía el más emocionado. En el podio no paró con su alegría y señaló a Gonzalo Pieres como agradecimiento. A la hora de las dedicatorias, no se olvidó de Gonzalo Heguy: "Para él también es, que sigue siendo el corazón de este equipo". Y del partido, comentó: "Mejoramos en la segunda mitad. Bautista, que estuvo muy inspirado, nos devolvió al partido. Al final pusimos h... para darlo vuelta".

Marcos Heguy no se quedó atrás. "Ganar una final de éstas no se puede comparar con nada. Cuando quedamos abajo nos arrimamos jugando bastante bien: juntos con la gente..." Por más que parezca reiterativo, la mención de Marcos al público es precisa. Horacio Heguy hacía una retrospectiva del equipo: "Es más difícil volver a ganar un título cuando uno hace varios años que no lo hace. Es como volver a tomar confianza y que todos crean en uno".

Más y más imágenes. Más, mucha más emoción. Quizá, lo que pasó y se vivió ayer en Palermo quede como una de las páginas más emotivas de la historia del polo. Chapaleufú todo lo puede.

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