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Berendt, el dueño de la ilusión

Aprovechó la floja vuelta de los punteros y está a tres golpes del irlandés Harrington, el nuevolíder
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26 de marzo de 2000  

RIO DE JANEIRO.- Nada está definido en el Abierto de los 500 años, la primera visita del Tour Europeo a América del Sur. La tercera vuelta volvió a demostrar que los pronósticos son difíciles en el Itanhangá Golf Club y que hoy, en el recorrido decisivo, nadie estará excluido de la lista de aspirantes al título. Entre ellos aparece Jorge Berendt, que aprovechó la floja tarde de los punteros y se acomodó para discutir el torneo. El formoseño arrancará los últimos 18 hoyos a sólo tres golpes del líder, el irlandés Padraig Harrington (200, -16).

La ventaja que habían acumulado el escocés Alistair Forsyth y Harrington, gracias a sus 62 golpes de la segunda vuelta, se fue diluyendo en el recorrido de ayer y alejó la posibilidad de un final mano a mano entre ambos. Forsyth ni siquiera pudo bajar el par (hizo 75), y Harrington terminó con 71. Entonces, los 69 golpes de Berendt fueron fundamentales para sostener la ilusión y lo ubicaron en el tercer escalón de la clasificación, que comparte con el suizo Paolo Quirici y el sueco Robert Karlsson (203 golpes, -13).

Sin embargo, Berendt no está conforme con su potencial para encarar la vuelta decisiva. "Creo que no estoy en condiciones de ganar. No estoy seguro con mi juego", confesó el argentino, tras entregar su tarjeta, intentando sacarse crédito para la vuelta decisiva: "No estoy para ser agresivo y atacar la cancha. Sé que tengo posibilidades, pero depende más de los punteros que de mí".

Cómo en los días anteriores, Berendt sintió el esfuerzo en el trayecto de vuelta, aunque lo solucionó en parte gracias a un consejo de un espectador: "Yo no tomo agua mientras juego, porque mi cuerpo no me lo pide. Pero alguien del público me dijo que bebiera mucho líquido y eso me hizo sentir un poco mejor".

Berendt arrancó con dos birdies (1 y 3), pero volvió a tener problemas con los par 3: hizo bogey en el 4 y apenas salvó el par en el 6. Completó los primeros nueve hoyos con un birdie en el 5 y el regreso fue más irrregular: tres birdies (10,14 y 16) y dos bogeys (11 y 13).

José Cóceres es otro argentino que está a la expectativa. El chaqueño pudo terminar mas arriba, pero su putt para par en el 18 bordeó el hoyo y no quiso entrar, y lo dejó a cinco golpes de la punta. "Jugué bien en el green y sólo hice 24 putts. No estoy jugando todo lo bien que puedo, pero todavía estoy en la lucha", dijo Cóceres, que marcó cinco birdies (1, 3, 11, 15 y 16) y, además de su bogey en el 18, sumó un tropiezo en el 9.

Para el resto de los argentinos, la prioridad será escalar posiciones para estar lo más arriba posible. Angel Cabrera debió conformarse con 70 golpes y, de esta manera, no pudo acercarse más a los punteros. Con un golpe más (210) está Eduardo Romero, que apenas marcó el par (72), un score demasiado alto para sus pretensiones de estar más arriba. El Gato fue de mayor a menor en este certamen (68 golpes el primer día, 70 el segundo y 72 ayer); hizo birdies en los tres primeros hoyos y en el 9, pero empleó un golpe demás en el 5, 6, 13 y 16. Walter Miranda (70) y Daniel Vancsik (70) ya dejaron los nervios del debut de lado y no se conforman sólo con participar. Quieren mostrar sus condiciones y lo están haciendo bien. Ambos ocupan el 30º lugar, con seis golpes bajo el par.

Mucho más atrás, en el puesto 64º, aparece Gustavo Rojas, que ayer se excedió en dos golpes el par de la cancha y quedó con 217 (+1).

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