Boca no se fue preocupado por el empate ante Colón

En Santa Fe igualó sin tantos y sigue como líder, aunque le permitió a Gimnasia acercarse a cuatro unidades
Christian Leblebidjian
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30 de octubre de 2000  

SANTA FE.- Si bien Boca no festejó el empate, tampoco se fue preocupado del Cementerio de los Elefantes. Al fin y al cabo, el 0 a 0 fue justo. Lo pudo ganar Colón; lo pudo ganar Boca, pero la igualdad no le disgustó a ninguno y en el juego de los merecimientos fue el resultado que mejor se adaptó a lo que sucedió en el encuentro.

Ahora, con la victoria de Gimnasia y Esgrima, el equipo de Carlos Timoteo Griguol se colocó a cuatro puntos de los dirigidos por Carlos Bianchi, con un partido menos, pero esto tampoco hizo pestañear a los xeneizes, que siguen invictos en el Apertura. Incluso, en un momento del partido, los jugadores visitantes pensaron en el famoso dicho: "Si no se puede ganar, hay que tratar de no perder".

Boca salió desconcentrado a jugarle a Colón. Le costó asumir un papel protagónico que lo pusiera frente a frente con el arquero Leo Díaz. Sorprendió Marcelo Delgado al minuto, con un tiro que se metía en el ángulo, y el arquero sabalero mandó la pelota al córner, pero...

Colón logró imponer durante los primeros 45 minutos su esquema táctico, con un 3-3-2-2 definido, y utilizó las proyecciones del chico Martín Romagnoli por la izquierda. Entre Ibarra y Marchant tuvieron muchos problemas para controlar al juvenil y desde ese sector llegaron los centros que complicaron a la defensa xeneize. Además, en Boca la pelota pasó más por Battaglia y Serna que por los pies de Riquelme -bien marcado por Castagno Suárez- y Marchant.

Colón tuvo mucho más tiempo la pelota que Boca, pero fue impreciso. Tanto fue así que empezó a castigar al conjunto de Bianchi con centros cruzados que les dieron bastante trabajo a dos de las figuras xeneizes de la tarde: Jorge Bermúdez y Oscar Córdoba. El Patrón casi no cometió infracciones y fue importantísimo en la última línea. El arquero falló en un par de salidas, pero dominó la situación. Incluso en la última jugada del partido, cuando la gente pidió un inexistente penal del colombiano a Gigena, o cuando le retuvo un dificilísimo tiro libre a Javier Delgado.

Morant se hizo fuerte en Colón y la única vez que perdió en lo alto con Battaglia, pudo ser gol de Chichito si Leo Díaz no desviaba la pelota al tiro de esquina.

¿Más situaciones? Dos tiros en el travesaño de Riquelme -uno en cada tiempo-, un mano a mano formidable que Díaz le tapó al Chelo Delgado y un remate de Ibarra que contuvo en dos tiempos el arquero del equipo local. Para Colón, un cabezazo de Biaggio que salvó Marchant cerca de la línea, un tiro cruzado de Javier Delgado y una chilena de Biaggio que pasó al lado del palo derecho de Córdoba.

¿El balance? Además del segundo tiempo, Boca sacó como punto positivo que no le hicieron goles, pese a que Matellán y Fagiani jugaron mal -sobre todo el lateral izquierdo-. Como punto negativo: la falta de gol, por primera vez en los últimos 15 partidos. No estuvo Palermo y, si bien en otras situaciones el equipo de la Ribera había emparchado con éxito la falta del goleador con la entrada de Barijho, le costó llegar a la red. Colón defendió lo suyo con garra y se llevó un punto merecido. Boca sigue como líder y el título continúa bajo su exclusiva responsabilidad.

Boca y la Copa Mercosur

Boca no se toma descanso. El equipo se entrenará hoy por la tarde en Casa Amarilla con vistas al partido de pasado mañana ante Atlético Mineiro, en Belo Horizonte, por los cuartos de final de la Copa Mercosur.

Los jugadores que actuaron ayer ante Colón realizarán un trabajo muy liviano. En tanto, Gustavo Barros Schelotto, con una contractura, practicará en forma diferenciada. Martín Palermo y el Mellizo Guillermo podrán jugar.

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