Bolívar vive una fiesta interminable

La coronación del equipo de Tinelli conmocionó a la ciudad y la algarabía se extendió hasta la madrugada
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11 de mayo de 2003  

BOLIVAR.- A 320 kilómetros, aproximadamente, hacia el oeste de la Capital Federal está Bolívar, una ciudad que ayer tuvo un despertar distinto. La avenida San Martín, la principal, no contó con la misma fisonomía que días anteriores. Miles de papelitos revolotearon por su frío asfalto y a lo lejos aún se oía el murmullo de las casi 4000 personas que vivaron hasta altas horas de la madrugada a su equipo, Bolívar Signia, en un grito que perdurará por mucho tiempo: "Dale campeón, dale campeón..."

Son pocos los que recordaban aquel campeonato conseguido por el equipo local de fútbol en el torneo Nacional allá por 1931, en el amateurismo. Es que esta ciudad nunca tuvo un equipo de voleibol en las altas ligas, por lo que lograr el título más importante del país en su primera participación y con el apoyo de uno de sus hijos pródigos, Marcelo Tinelli, conmocionó hasta las lágrimas a una población que descubrió una nueva pasión.

Pero la alegría final tuvo su cuota de sufrimiento. En la definición de anteanoche -victoria por 3 a 2, para sellar el 4-2 de la serie- Bolívar no empezó el encuentro con Rojas Scholem de la mejor manera. Los dos primeros sets del partido, que quedaron en poder de Rojas, inmovilizaron a los casi 2700 simpatizantes que colmaron el estadio República de Venezuela.

Sintieron que se les escapaba el campeonato y, encima, lo dejaban ir de su casa. Pero apareció Pezao y se convirtió en el ídolo de todos. El gigante brasileño, de 2,4m, se consagró tras llevar a Bolívar Signia a recuperarse de esa desventaja deportiva e imponerse por 3-2.

Y el agradecimiento de la gente no se hizo esperar. Hasta las 2 de la madrugada la fiesta se instaló en el campo de juego. Todos querían estar con sus ídolos, pero hubo uno que se llevó todos los laureles; o las cervezas -que era con lo que se festejó ante la ausencia de champagne- y al grito de "Pezao, Pezao"; la ciudad le demostró su gratitud.

Pero no todo terminó en el estadio. Como es lógico, y con un Tinelli confirmando la invitación, la plaza de la ciudad albergó el cierre de la celebración. En realidad fue en el medio de las dos plazas principales, la Alsina y la Mitre. Junto al monumento del General San Martín, se ubicaron Tinelli y todo el plantel en camiones municipales para festejar con la gente algo que les pertenece a todos.

Bolívar Signia es el flamante dueño de la corona del voleibol argentino y lo festejó con todo. Como debe hacerlo un campeón.

Se fue Goijman; nueva comision

Mario Goijman y su Consejo Directivo (ayer finalizó su mandato) decidieron dar un paso al costado en la conducción de la Federación Argentina de Voleibol (FAV) para limar las asperezas con la Federación Internacional y que se levante la suspensión de los seleccionados. En la asamblea general ordinaria de la entidad se designó una comisión transitoria integrada por Rodolfo Casamiquela (presidente), Obdulio Piantino (vicepresidente), Enrique Algañaraz (tesorero), Jorge Torres (secretario), Adrián Fernández (protesorero) y Víctor Fogolín (prosecretario).

Esa comisión tiene como objetivo primordial recuperar los derechos deportivos de los seleccionados en todas las competencias internacionales. Además, le solicitarán a la Federación Internacional (FIVB) el pago de las deudas.

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