Chris Boardman dejó un regalo de despedida

El inglés anunció su retiro tras batir el récord de la hora de Merckx
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28 de octubre de 2000  

MANCHESTER, Inglaterra.- Se despidió a lo grande. Levantó su rostro y, exhausto, se desplomó en los brazos de su entrenador de toda la vida, Roger Legeay. Fue el emotivo reconocimiento a su coach. El británico Chris Boardman le dejó un regalo de despedida: el mismo día que anunció su retiro batió el récord de la hora que estaba en poder del legendario Eddy Merckx, desde 1972.

Fue ovacionado por las más de 2500 personas que estaban en el velódromo de Manchester para ver la proeza de su compatriota. Y mucho tuvo que ver su esposa, Sally Anne, que al costado de la pista no dejó de alentar a Boardman, para que a los 32 años dejase estampado su nombre en la historia grande del ciclismo mundial tras conseguir la marca de 49,442km/h.

El furioso pedaleo de Boardman quedará marcado como un sello casi inigualable. El campeón olímpico de persecución individual en Barcelona 92, en este caso se aprestó a perseguir la marca de 49,432 km/h que consiguió Merckx, en 1972, en México.

Es que desde el 8 de septiembre último, cuando la Unión Ciclista Internacional decidió que sólo se considerarían como récord mundial de la hora las marcas que fueran realizadas con un bicicleta tradicional y sin indumentaria aerodinámica, los registros del italiano Francesco Moser, el escocés Graeme O´Bree, el español Miguel Indurain y el suizo Tony Rominger quedaron en el recuerdo. Y fue una cuestión de orgullo personal la que llevó a Boardman a intentar quebrar el récord. Es que la mejor marca de la especialidad era del británico. Boardman la había conseguido el 6 de septiembre de 1996, en la misma pista que ayer, pero con una bicicleta de mayor tecnología, por lo que su registro (el mejor de todos los tiempos) fue desechado como récord.

Era, la de ayer, la carrera más dura de su vida y él lo sabía. Pero nunca se imaginó qué tan grande iba a ser su fuerza para concretar su pase a la gloria. "Me estaba conteniendo para pedalear con todo las últimas tres vueltas. Fueron las tres vueltas más duras de mi vida. No sabía si iba a conseguir el récord, ni me importaba. Lo único que quería era terminar", se sinceró Boardman, con su hijo en brazos, una vez terminada la prueba.

Y entonces, con el sudor recorriendo su frente, lanzó su adiós: "Esta fue, sin duda, la última carrera de mi vida". Así se despidió el británico, nacido en Liverpool el 28 de agosto de 1968, y que milita en el equipo Credit Agricole.

Boardman se erigió en grande porque venció a Rominger y a Indurain y porque ni siquiera Merckx en su mejor época consiguió su marca. Pero su grandeza quedará en la historia porque se retiró cuando tocó la cima.

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