Con más chicos, cada vez más grande

Un clásico del polo infanto-juvenil, el certamen por la Copa Los Potrillos, no para de expandirse: esta vez reunió a 62 equipos, 248 jugadores; mejores organizaciones y referís profesionales, signos del crecimiento
Xavier Prieto Astigarraga
(0)
26 de diciembre de 2009  

Quién habría pensado, en 1963, que ese partido entre chicos sería el precursor de un torneo anual de semejante dimensión? El escribano Jorge Allende Iriarte ideó la confrontación y hoy su obra está multiplicada por decenas, y continúa creciendo. El tradicional torneo por la Copa Los Potrillos y sus trofeos hermanos congregó esta vez a nada menos que 62 equipos, es decir, 248 polistas. Como siempre, de hasta 14 años y en el Club Los Indios, de San Miguel.

Fue al día siguiente de la final del Argentino Abierto que La Dolfina le ganó a Ellerstina. Tanta resultó la actividad que la competencia empezó bien temprano y concluyó poco antes de la noche. A la ceremonia de premiación, de hecho, no le sobró luz. Y cabe recordar que fue apenas ocho jornadas antes del día más largo del año...

Se sabe que al principio se disputaba sólo la Copa Los Potrillos y que con los años, por la expansión del certamen, se sumaron la copa Los Potrillitos y la Mini Potrillitos, que esta vez aglutinaron alrededor de 30, 20 y 10 cuartetos respectivamente con topes de 14, 11 y 9 años. Como siempre, hubo numerosos apellidos ilustres entre los pequeños protagonistas: Merlos (jugaron Juan Cruz y Segundo, respectivos hijos de Juan Ignacio y Sebastián), Novillo Astrada (Justo y Cruz, cuyo padre es Eduardo -h.-), Araya, Lalor, Tanoira, Alberdi, Garrós, Grahn, Goti, Uranga... Y presencias destacadas, como las de Bartolomé Castagnola, Alberto (h.) e Ignacio Heguy, y hasta Hugo Biolcati, el presidente de la Sociedad Rural Argentina.

Cada conjunto tuvo al menos dos partidos. Tras el debut, los equipos pasaban a la rueda de ganadores o la de perdedores, ya de eliminación directa. Siempre a dos chukkers por encuentro, salvo en la de ganadores de Los Potrillos, que tuvo lugar a tres períodos. En caso de empate, la definición en el período suplementario era muy particular: "arco iris", es decir, ganaba el conjunto que hacía pasar la bocha por sobre cualquier punto de la línea de fondo del rival.

La actuación del juez Esteban Ferrari, uno de los más importantes del polo profesional, fue todo un símbolo de la envergadura que cobró el campeonato. A él, como a sus colegas, aludió la regla dorada del torneo: "el referí siempre tiene la razón". Derivada del rugby, hubo de ser aplicada en esta certamen por el propio crecimiento de éste: tan competitivo se ha vuelto con el tiempo que aumentaron las tensiones y las presiones por vencer. Por eso este año la asociación de polo elaboró un código de conducta para padres y chicos.

En la gran jornada anual del polo infanto-juvenil ya se puede ver considerables organizaciones, cambios de caballos en medio de chukkers, empresas auspiciantes (en 2009 estuvieron Telefónica, Honda, Clorotec, Banco Galicia, Cardón, La Merced, El Federal)... "Fue una fiesta impresionante del polo. Increíblemente sigue creciendo año tras año: jugaron 62 equipos, comenzó a las 8 de la mañana y terminó de noche, cada vez hay mejores organizaciones, más preparadas, gente que sabe más... Y es un torneo muy bien organizado, con auspiciantes, referís profesionales, acorde con el nivel de juego que se ve", comentó Eduardo Heguy, el back de Indios Chapaleufú II y desde hace muchos años vinculado con la preparación y el desarrollo del gran acontecimiento.

Competir dignamente y divertirse mediante el polo fueron el objetivo de aquel partido de hace 46 años. Ahora, jugar, aprender, competir, ganar y, también, saber perder son las consignas. Metas de un suceso que se amplía cada vez, año tras año, pero que no cambia en su esencia.

  • Los campeones en las tres categorías

    En la final por la Copa Los Potrillos, Indios Palitué (Manuel Giménez, Benjamín Hiriart, Bautista Bayugar y Esanislao Grahn) batió a Vicuña Mackenna por 2-1; en Los Potrillitos, Trenque Lauquen (Manuel Sundblad, Teo von Neufforge, Lucio Fernández y Juan Martín Zubía), a Coronel Suárez por 4-2, y en Mini Potrillitos, Velay La Oración (Felipe Miguens, Tomás y Benjamín Panelo e Hilario Figueras), a Venado Tuerto por 3-0.
  • ADEMÁS

    MÁS LEÍDAS DE Deportes

    ENVÍA TU COMENTARIO

    Ver legales

    Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

    Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.