Coria, feliz con sus victorias

"Ojalá pueda sumar más títulos", dijo el juvenil, de 18 años, ahora ubicado 107º del mundo
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31 de octubre de 2000  

Unas horas después de ganar su segundo challenger en San Pablo, Guillermo Coria pisó suelo argentino; el Mago, de 18 años, apareció en el hall de arribos de Ezeiza sonriente y de buen humor, con un gorrito playero. Sus padres, Graciela y Oscar, sus hermanos, Federico y Román, y su amigo Pablo habían viajado desde Venado Tuerto para recibirlo. Y uno a uno se fueron fundiendo en un abrazo con Guillermo.

"Estoy muy contento por las dos semanas que tuve. La verdad es que no esperaba ganar en San Pablo. Saqué fuerzas de donde no tenía", comentó el santafecino. "La final fue muy dura. Entré un poco nervioso y sabía que iba a ser un partido muy difícil. Pero, como en la semifinal, mantuve la calma y logré lo que quería", agregó con una sonrisa.

Gracias a los 140 puntos ATP obtenidos al ganar en forma consecutiva las etapas de Lima y San Pablo de la Copa Ericsson, Coria trepó hasta el puesto 107º del escalafón mundial. "Me voy para arriba en el ranking. Mi meta para este año era quedar entre los 200 mejores pero ya superé ampliamente esa posición y quedé muy cerca de entrar directo al cuadro principal del Abierto de Australia (en enero próximo). Igualmente, sé que todavía tengo que mejorar muchas cosas", aseguró Guillermo.

Muy conforme con su rendimiento en la gira Ericsson, el oriundo de Rufino calificó su desempeño de las últimas dos semanas "con un 10". Y lo explicó: "Me salieron las cosas como las había preparado durante todo el año y espero continuar así en los proximos torneos. Ojalá pueda sumar más títulos. Ahora voy a descansar un poco y a prepararme bien para jugar en Santiago, Montevideo y Buenos Aires", dijo, en alusión a las próximas tres etapas de la Copa Ericsson, que continuará desde el lunes próximo.

El avance de Coria es muy prometedor en su primer año como profesional. "Por suerte me adapté al circuito muy rápido. Al principio tenía miedo de no acostumbrarme a la velocidad de los grandes, pero me sirvieron los consejos de (Mariano) Zabaleta y (Hernán) Gumy. Fue muy importante el paso gradual de los Futures a los certámenes más grandes", dijo el campeón junior de Roland Garros 99. Y en el balance del 2000, no olvidó los momentos duros. "Hice muchos sacrificios y entrené muy duro; estoy muy orgulloso", concluyó Coria. Y se fue con su gente a Santa Fe.

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