Coria podría perderse el Masters Series de Roma

El Mago sufrió una rotura fibrilar en el recto abdominal izquierdo y le recomendaron reposo absoluto por cuatro o cinco días
(0)
26 de abril de 2004  • 14:04

BARCELONA.- El cabeza de serie número uno del Trofeo Conde de Godó de Tenis, el argentino Guillermo Coria, no sólo ha tenido que renunciar al torneo barcelonés a causa de una lesión, sino que podría perderse también la semana próxima el Masters Series de Roma.

Coria, que ganó el domingo el torneo de Montecarlo al derrotar al alemán Rainer Schuettler en tres sets, con lo que sumó su victoria consecutiva número 26 sobre polvo de ladrillo, anunció por la tarde que renunciaba a participar en Barcelona a causa de una lesión.

El jugador, número 4 del mundo según la Lista de Entradas de la ATP, acudió hoy mismo a la capital catalana para cumplir con el obligatorio examen médico. Tras practicársele una ecografía, el médico del Godó, Jordi Vilaró, certificó que padece una rotura fibrilar en el recto abdominal izquierdo de unos siete milímetros.

Vilaró explicó que hace tres días Coria ya se había sometido a una ecografía en Montecarlo, que indicaba que la rotura era de tres milímetros, con lo que ésta se ha agrandado y podría convertirse en una lesión mucho más grave de seguir compitiendo.

Según el médico barcelonés, se ha aconsejado a Coria que haga reposo absoluto durante cuatro o cinco días, durante los que será tratado con fisioterapia y se someterá a sesiones de rehabilitación, tras lo que podría incorporarse paulatinamente a los entrenamientos.

Los consejos son que deje de competir durante dos o tres semanas, con lo que es casi segura su ausencia en el torneo de Roma, que se disputa la próxima semana, e incluso podría estar en duda su participación en otro de los Masters Series, el de Hamburgo.

Según Vilaró, la lesión del tenista puede considerarse crónica, ya que se ha reproducido, como suele ser habitual, junto a una en el mismo sitio ya cicatrizada que sufrió hace algo más de un año.

Coria explicó que durante la final de Montecarlo empezó a sentir un fuerte dolor a partir del segundo set, que iba a más, aunque trató de disimularlo para que su rival no se diese cuenta de sus problemas.

El argentino explicó que estaba convencido de que si no hubiese podido sentenciar el partido ante Schuettler sólo en tres sets (por 6-2, 6-1 y 6-3) tal vez habría tenido que acabar retirándose.

La lesión perjudica especialmente al jugador en el saque, y éste destacó que en el último set era incapaz de pasar de 120 kilómetros por hora en sus primeros servicios.

"Estoy muy triste, porque venía de una racha muy buena", señaló, pero destacó que "si no paro ahora, podría tener que estar de baja luego un par de meses y perderme por lo tanto muchos torneos".

Fuente : EFE

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.