Delfino redondeó un buen trabajo en un gran partido

Ángel Sánchez
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25 de noviembre de 2013  

Algún día va a tener un mal partido; en algún momento va a cometer un error trascendente y a aquellos que venimos diciendo que estamos en presencia de un árbitro con un enorme potencial nos van a decir: "¿Y éste es el mejor?". No importa, déjenlo disfrutar este presente. Estoy hablando de Germán Delfino, el autor del segundo gol de Rafaela. Sí, leen bien, hubo una clara falta de Alvarado a Fissore y él, con una gran percepción, otorgó la ley de ventaja: la jugada terminó en gol de Vera. Nadie lo fue a abrazar, pero no me caben dudas de que en su fuero íntimo pensó: "¡Qué gol me mandé!". Antes de reanudar, amonestó como correspondía a Alvarado. Dirigió Rafaela-San Lorenzo y lo hizo con un alto grado de acierto en la sanción de las faltas, supo valorar la primera caída de Piatti como posible ante la fricción, pero ante una nueva simulación no dudó en amonestarlo. Le dio gran dinámica al juego y supo percibir cuándo ante fricciones entre jugadores la cosa podía pasar a la agresión, teniendo presencia inmediatamente, sobre todo cuando finalizó el primer tiempo por un conflicto entre Ferreyra y Romagnoli. Lo negativo tiene que ver con un agarrón a Erramuspe en el área; esto no le impidió cabecear y sacaron la pelota sobre la línea, algo que lo pudo confundir. Delfino tuvo un gran trabajo en un gran partido.

En boca-all boys

Pitana estuvo a la altura

Néstor Pitana tuvo una correcta actuación. Si bien no es su característica, intentó darle dinámica al partido valorando correctamente las faltas. Sancionó bien el penal a favor de All Boys (hubo posición adelantada en lo previo) y amonestó a Orion porque no era oportunidad manifiesta de gol, ya que Núñez se iba hacia afuera. Debió echar a Claudio Pérez, que estaba amonestado y metió un planchazo, como mínimo, para amarilla.

En lanús-Gimnasia

Los errores de Trucco

Si bien Silvio Trucco no tuvo fallas importantes, cometió errores de conducción llamativos. Por ejemplo, parar un partido en plena contra para tomar agua. Lo reanudó con bote a tierra cuando había observado una falta. Casi genera un conflicto por su decisión. Además, cuando se sancionan tiros libres en mitad de cancha, un metro más o menos no importa. Hay que dar dinámica. Una lástima; debe mejorar en este aspecto.

Las cortinas en el área

Una nueva costumbre llegada del básquetbol

Ante cada pelota parada, en el área se cometen infinidad de infracciones. Cada vez es más complejo para los árbitros poder observarlas: no sólo se trata de agarrones o empujones, sino que también está en auge la cortina, cuyo uso está permitido en el básquetbol, pero no en el fútbol. Vimos cómo la semana pasada la víctima fue Newell’s ante Tigre en el gol de Sebastián Rusculleda: atacantes que van contra los defensores y no les permiten salir. No sólo ocurre en nuestras canchas, el sábado vi cómo le hacían una jugada idéntica al mismísimo Barcelona en el Camp Nou: habrá que estar más atentos que nunca.

La vuelta de lunati

Tras sus problemas impositivos, Pablo Lunati volvió a dirigir en primera división. Lo hizo en Vélez-Godoy Cruz y tuvo un muy buen trabajo, más allá de que no fue un partido complejo. Para él sí lo era después del prolongado parate.

La falla de echenique

Estaba dirigiendo muy bien el encuentro entre Argentinos Juniors y Quilmes en el estadio Diego Armando Maradona. Pero hubo una falta a Caneo sobre el final del partido dentro del área que no sancionó.

Rapallini

El árbitro de Newell’s-Arsenal, en Rosario, estuvo flojo, sobre todo en lo disciplinario. Debió expulsar a Heinze (por una violenta infracción sobre Milton Caraglio) y a Maximiliano Rodríguez, ambos jugadores de Newell’s. Además, Rapallini permitió reclamos de todo tipo.

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