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"Desde ahora el trabajo de Bielsa no será sencillo"

En Ezeiza, Ortega habló de las presiones de los clubes europeos sobre la selección.
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23 de marzo de 2000  

Ariel Ortega tiene el pelo largo que roza el cuello de su campera, está de buen humor y no se despega de su bolso de mano. Llegó a Buenos Aires para sumarse a los preparativos del seleccionado nacional con vistas al debut en las eliminatorias, que será el miércoles próximo frente a Chile, en el Monumental. Es el primero de los futbolistas que juegan en Europa en llegar al país para ese compromiso.

Tras 12 horas en el vuelo 680 de Alitalia, Ortega irrumpe apurado en el hall central del aeropuerto internacional de Ezeiza. Enseguida se forma una rueda de prensa y se frena. Antes de comenzar a hablar mira extrañado dos carteles que aparecen detrás de él, sostenidos por dos personas que pretenden hacer publicidad gratis. Una escena bastante particular. Los camarógrafos se acomodan e intentan no ser herramienta de estos nuevos personajes. Mientras, el delantero de Parma expresa: "Siempre es una alegría especial llegar a la Argentina para incorporarse a la selección. Estar entre los elegidos por el técnico siempre es saludable. Más en este caso, que será el primer partido de las eliminatorias".

No es común que el cuerpo técnico del seleccionado se encuentre trabajando con apenas cinco futbolistas a una semana del importante debut. Según Ortega, el tira y afloja entre los clubes europeos y la AFA perjudica el trabajo de Marcelo Bielsa. "Desde ahora el trabajo de Bielsa no será sencillo. Por más que esté solo trabajando en Ezeiza yo voy a venir igual. Lo que sucede es que esta situación conspira contra el objetivo que se plantea el entrenador del seleccionado", dijo el ex jugador de River y la Sampdoria.

A cada rato estira la cabeza para encontrar a los empleados de la AFA que lo fueron a buscar en Ezeiza. Antes de conocer qué dirección tomar para dirigirse hacia el remís, entregó algunos conceptos más:

Una necesidad: "La AFA tendrá que ponerse de acuerdo con los clubes extranjeros, porque si no esto terminará muy mal. Los jugadores viajan desde Europa después de jugar, llegan a Buenos Aires y a los tres días tienen que volver a jugar. Este panorama es muy complicado para el entrenador".

Lo ideal: "Para cumplir con un rendimiento óptimo en un partido de eliminatorias, el jugador necesita como mínimo diez días de trabajo. Más allá de que hoy no contemos con ese plazo, la Argentina se clasificará porque tiene grandes futbolistas, que juegan bien al fútbol y son reconocidos en todo el mundo".

La gente: "En la medida en que uguemos bien no habrá problemas. La actitud de los hinchas con nosotros siempre fue buena. En las últimas eliminatorias siempre estuvieron junto al plantel".

El no de Redondo: "De ese tema prefiero no hablar. Hay que hablar de lo que se viene para la Argentina, que está por encima de todo lo demás".

Por la mañana, la llegada a Buenos Aires. Por la tarde, el esperado reencuentro de Ortega con Bielsa y el resto de los jugadores del seleccionado nacional que se entrenan en el predio de la AFA.

El pesimismo de Grondona

Julio Grondona se refirió ayer, en Zurich, a la decisión de la FIFA de que los clubes europeos liberen a los futbolistas sudamericanos sólo tres días antes del debut de la semana próxima en las eliminatorias, y si bien indicó que se intentará consensuar un tiempo mayor, se encargó de no abrir demasiadas esperanzas: "Ese lapso no será superior a los cuatro días", sentenció el titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

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