Dolor: se terminó el Mundial para Oneto

La goleadora histórica de la selección recibió un bochazo y sufrió una fractura en la mano izquierda; quedó descartada para el resto de la competencia y su lugar lo ocupará Natalí Doreski
(0)
25 de noviembre de 2002  

PERTH, Australia (De un enviado especial).- En sólo ocho minutos se terminó el Mundial para Vanina Oneto. El desenlace abrupto y doloroso no sólo la afectó a ella, sino que repercutió también en el alma de sus compañeras. Y no es para menos, el equipo perdió a la máxima goleadora histórica del hockey argentino. Luego de una radiografía, el médico Sebastián Rosasco confirmó que la delantera sufrió la fractura del cuarto metacarpiano de la mano izquierda, por lo que el entrenador Sergio Vigil ahora dispone de 17 jugadoras para el resto del certamen.

"°Decime que no es una fractura, decime que no es una fractura!", le imploraba Vana en los vestuarios al kinesiólogo Sergio Lemos. Cuando se enteró de que quedaba definitivamente al margen de la Copa del Mundo, lloró desconsoladamente y se refugió en la combi que luego llevó al equipo de regreso a la concentración.

La desafortunada jugada se dio a los 8 del primer tiempo; Vanina presionó sobre una salida por la derecha de una defensora neozelandesa y recibió el bochazo en el nacimiento del dedo anular, cuyo impacto la dejó tendida en el piso por el dolor. "Mirá, puedo mover la mano, puedo seguir", insistía antes de retirarse de la cancha la número 9, yluego explicó: "El sol me encandiló y no vi venir la bocha".

Oneto era la que exteriorizaba más alegría entre las argentinas antes del partido debut. Pisó la cancha con una leoncita de peluche bajo el brazo e hizo un par de bromas con Soledad García antes de que se escuchara el Himno Nacional. Estaba feliz. Después de que fue revisada por la lesión, entre llantos, se ubicó en una de las plateas para observar el final del partido; finalmente se retiró consolada por todas, sin querer hablar.

La baja de la atacante obliga a Vigil a apurar el ingreso de Natalí Doreski, de 22 años y sin experiencia en competencias internacionales. Seguramente Soledad García pasará como centrodelantera y Doreski jugará recostada sobre la izquierda.

"Si fuera por nosotras, nos gustaría que Vanina estuviese de alguna manera dentro de la cancha; con un yeso o con lo que sea. Tiene nuestro apoyo y es una jugadora distinta", comentó la capitana Karina Masotta. Más allá de las ilusiones de seguir contando con Vana en el campo, el diagnóstico fue contundente: la delantera le dijo adiós al Mundial.

Esperando el diagnóstico

Si hoy le confirman que debe ser intervenida quirúrgicamente, Vanina Oneto regresará inmediatamente a Buenos Aires, ya que prefiere ser tratada por médicos argentinos. En caso de que la lesión no necesite de una operación, se quedará para acompañar al plantel y verá los partidos desde la platea.

Sergio Vigil: "El equipo tuvo solidez y creatividad"

PERTH, Australia (De un enviado especial).- Estaba complicada, la cuestión. Vigil sabía que debía ir llevando el partido ante Nueva Zelanda de a poco y por eso no abrumó con indicaciones desde el banco. Fue medido el DT de Las Leonas; jamás se alteró. Como si fuese un jugador de ajedrez, reacomodó a cada una en la cancha a medida de que el rival intentaba imponer su ritmo y no se desesperó cuando supo que Vanina Oneto había quedado fuera de todo.

"Estoy contento porque el equipo tuvo solidez y creatividad; encontró muchas oportunidades de gol. Me pone bien la agresividad para atacar y quizás nos faltó precisión para definir. La arquera rival influyó mucho para que no abriéramos el marcador hasta promediar el segundo tiempo. Fue una actuación convincente", apuntó el DT.

Vigil, que observó el encuentro con un celular en mano, contempló a centímetros la escena de Vanina envuelta en llanto por la lesión. "Hay que separar las cosas, no podés quedarte a pensar en lo que pasó", puso en claro el técnico.

Soledad García jugó su primer partido en un Mundial de mayores y también convirtió su primer gol: "Me hubiese encantado que hayamos aprovechado todas las ocasiones y hacer 15 goles, pero no se pudo. Es lindo haber convertido el tanto del triunfo en mi debut".

Después de la experiencia de tres mundiales, la capitana Karina Masotta contó cómo fue su cuarto debut en la máxima cita: "Es diferente respecto de las Copas anteriores porque son distintas las compañeras. Lo bueno es que ahora tenemos continuidad en el trabajo, algo que antes nos faltaba. ¿Mi actuación personal? Me faltó definir jugadas al arco, pero estoy contenta con lo que hice, al igual que con el rendimiento del equipo".

Lucha Aymar nunca se enteró de las exclamaciones de admiración que le dirigían desde la tribuna, cada vez que ella tomaba la bocha. "¿Ah, gritaban? Ni me di cuenta. Cuando agarro la bocha no escucho nada. Insistí con el juego por el medio porque nos dejaban muchos huecos ahí; era buenísimo".

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.