Dustin Johnson y Rory McIlroy: el bajo perfil vs. el polémico que jugó al golf con Donald Trump

Rory McIlroy y su caddie J. P. Fitzgerald durante una práctica en el Augusta National Golf Club
Rory McIlroy y su caddie J. P. Fitzgerald durante una práctica en el Augusta National Golf Club Fuente: AFP
El norteamericano y el norirlandés son los dos principales candidatos a llevar el primer Major de la temporada
Gustavo González
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5 de abril de 2017  • 23:59

AUGUSTA, Georgia.- La mejor fórmula que tiene para trascender el norteamericano Dustin Johnson es con su juego, ése que lo llevó a ganar 15 torneos, entre ellos el US Open el año pasado, su primer y único Major, y lo condujo hasta aquí con el N° 1 del ranking del mundo esta temporada y al Masters con tres títulos de campeón consecutivos: Genesis Open, World Golf Championship de México y World Golf Championship Match Play.

Tal vez sin fórmula alguna y en ocasiones a su pesar, el inglés Rory McIlroy trasciende las páginas, los programas de TV y los portales de golf, un nicho en el que estaría tan cómodamente situado como Johnson. O más. Cuatro victorias en Majors (US Open 2011, British Open 2014 y dos veces el PGA Championship) y su carisma le sobran para estar en todas las charlas del deporte en general.

Sin embargo, McIlroy parece que no puede dar un paso sin que haya un eco; sin una palabra que repercuta en los medios. Desde su renuncia a competir en los Juegos Olímpicos de Río 2016, curándose en salud del zika y otras excéntricos males de los que apenas tomó nota (“Yo no tengo porqué promover el golf; juego para ganar dinero”, dijo también durante el Open británico, donde además se preguntaba si debía representar a Irlanda del norte o a Inglaterra), hasta una visita al presidente Donald Trump para jugar en su campo de Florida, en febrero. “¿Lo haría de nuevo?”, se preguntó él mismo ahora, en el Augusta National. “Después de las reacciones negativas que recibí lo pensaría dos veces. He estado en algunas ocasiones en compañía del presidente Trump antes de asumir, lo que no significa que esté de acuerdo con todo lo que dice. En realidad, al contrario”.

Esta última frase sirvió para desactivar cualquier pregunta acerca de la decisión de los miembros de la Honorable Compañía de Golf de Edimburgo de admitir mujeres como socias del tradicional Muirfield Golf Club, en marzo, 273 años después de su fundación, lo que no se conciliaría, por caso, con lo comentarios misóginos del presidente republicano. A Rory le había parecido “obsceno” que hayan necesitado dos votaciones para arribar a esa determinación obligada, porque si mantenía su postura la R&A no le hubiera permitido a Muirfield organizar un British Open de nuevo.

A Johnson, lo único que lo saca de la férrea línea del golf es su matrimonio con Paulina Gretzky, modelo top y cantante pop (con más suceso en lo primero), pero más conocida en medios cercanos al deporte, además de su marido, por ser la hija mayor del canadiense Wayne Gretzky, seguramente el mejor jugador de la historia del hockey sobre hielo de los Estados Unidos y probablemente del mundo, ya retirado de la NHL, la liga norteamericana. “Sólo con estar bastante tiempo con él aprendo, sobre todo lo que es trabajar duro y dedicarse. Lo escucho contar historias acerca de su infancia y adolescencia y cómo solía entrenarse”, comenta Dustin.

Respuestas cortas, de manual (“se trata de estar en una buena semana y trabajar”, cuando le recuerdan que ningún favorito gana el Masters desde 2005), rostro poco menos que inexpresivo, cuerpo tallado, sin tics, sin señas particulares, Dustin Johnson asegura que lo que lo motiva es lo bien que le funciona el drive y, “obviamente” la familia (tiene un hijo de 2 años, Tatum Gretzky Johnson).

Johnson y MciIroy buscan su primera conquista del Masters. A los 32 años, Johnson compite por octava vez aquí y viene de dos quintos puestos consecutivos. McIlroy, de 27, juega por novena vez en Augusta, donde su mejor posición final fue 4°, hace dos años. El 1 y el 2 del mundo. Dos celebridades en este templo, quizá para pesar del primero y seguramente como inevitable consecuencia del juego y sus adyacencias, en el caso del segundo. Y aunque la expectativa por su gran momento y la serenidad acompañen a Dustin Johnson, y las aclamaciones, las miradas y los gritos rodeen a Rory McIlroy, en los 18 hoyos sólo habrá lugar para el juego, y en eso el parecido entre ambos es enorme.

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