El empuje de los jóvenes

Roberto De Vicenzo
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18 de diciembre de 2001  

El título del 3° torneo match play Llao Llao Classic que logró Rafael Echenique, de 21 años, dejó un mensaje: los golfistas jóvenes ganan terreno y cada vez piden más espacio. El puntano superó por 3 y 2 nada menos que al cordobés Angel Cabrera, uno de los representantes argentinos de mayor renombre. Fue la ratificación de que se debe tener en cuenta la sangre nueva.

-Maestro: ¿qué opina de este desenlace en Bariloche?

-Quedó demostrado que hay que darle paso a la juventud. Y cuando los chicos reclaman un lugar, hay que otorgárselo, porque si no te pasan igual. En los últimos años surgió una interesante generación de muchachos que tiene ambición. Son los casos de Rafael Echenique, Daniel Núñez, Ariel Cañete, Daniel Vancsik, Juan Pablo Abbate, Ramiro Goti... Están empujando desde hace un tiempo y lograrán cosas importantes, porque son insistentes y están obsesionados con llegar. No pasará mucho hasta que peguen el gran salto.

-¿Por qué se produjo este fenómeno?

-A la distancia, Tiger Woods, de 25 años, fue el gran motivador para los jóvenes golfistas en todo el mundo. Les abrió los ojos y les hizo ver que un inexperimentado se puede abrir paso frente a los grandes, como ocurrió con él. Claro, Tiger es un superdotado, pero no deja de convertirse en un buen ejemplo.

-¿Le sorprendió la victoria de Echenique sobre Cabrera en el match final?

-No del todo, porque en una definición a 18 hoyos es más factible que llegue la inspiración; si hubiese sido a 36, ahí sí puede prevalecer la experiencia. Creo que el puntano no sintió la presión y se envalentonó con los partidos que había ganado en ruedas anteriores. Ya el año último había sido finalista y se había quedado con la sangre en el ojo ; esta vez se dio el gran gusto. Además, se vio ayudado por los errores del Pato Cabrera sobre el green. Lo que sí me sorprendió fue la eliminación de Vicente Fernández ante Daniel Núñez en la primera rueda del certamen.

-¿Qué tipo de jugador es Echenique?

-Lo vi hace unos años y ha ido creciendo sobre la base del trabajo y el deseo. Como amateur, él ya venía mostrando sus condiciones; no es que apareció ahora de golpe. Tiene un estilo moderno, con una correcta posición en el momento del impacto, un buen grip y un arco de swing muy sólido. Eso sí: todavía le falta mejorar en el aspecto físico.

-¿Qué opina del juego match play?

-Es un sistema cruel, porque en lugar de jugar contra la cancha hace enfrentar cara a cara a los golfistas, y uno de ellos queda en el camino. Los argentinos no están acostumbrados a jugarlo; por otro lado, ha perdido importancia en los Estados Unidos porque logró poco arraigo en el público. Tal vez para la gente es una modalidad un tanto confusa.

-¿Cómo vive un golfista el fin de la temporada?

-Si bien hay una pausa y llega el reencuentro con la familia, el descanso es relativo, ya que la mente del jugador sigue en actividad y piensa cómo atender el calendario del circuito para el año próximo. En lugar de un descanso, diría que se trata sólo de una distracción.

-Tiger volvió a ganar, esta vez en el Williams World Challenge que se disputó en California.

- Fue espectacular su rendimiento en los nueve últimos hoyos, hasta tal punto que sólo empleó 10 putts. No descubro nada si digo que Tiger es distinto. Hace la diferencia porque, además de contar con potencia y concentración, tiene muy buenos nervios. No es nada fácil encontrarse con cuatro golpes de desventaja al término de la tercera rueda y finalizar ganando por tres. Esta vez, la víctima fue el fijiano Vijay Singh.

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