El equipo de la década que "algo bien hizo"

La Dolfina llegó a nueve de diez finales en Palermo desde su creación; la frase de Cambiaso ya es un sello, pura realidad de un balance muy satisfactorio
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13 de diciembre de 2009  

Cada vez que pronuncia la frase, le nace una leve sonrisa, entre pícara y cómplice. Y siempre, como un ritual inquebrantable, culmina sus palabras mirando a los ojos, como buscando que quien lo escucha, asienta. No hace falta: su frase es pura verdad.

Allá por finales de la década del 90, mientras coleccionaba títulos con Ellerstina (campeón en 1994, 1997 y 1998), Adolfo Cambiaso creó su propio club. Se alejó del centro de la acción en los alrededores de Pilar, y fundó La Dolfina en Cañuelas. Seguramente ni en sus cálculos más optimistas imaginaba lo que le iba a deparar la primera década del nuevo siglo.

Para arrancar, Adolfito llamó a su compadre, cuñado, amigo y compañero de ruta polística: Bartolomé Castagnola. Los extremos estaban cubiertos, y nada mejor que dos personas que se conociesen mucho entre ellos y con los socios fundadores del proyecto para armar el primer cuarteto. Los convocados fueron los hermanos Sebastián y Juan Ignacio Merlos, con quienes se llegó a las finales de 2000, 2001 y 2003 (derrotas ante Chapaleufú II, Chapaleufú y La Aguada, respectivamente) y se ganó por primera vez el Argentino Abierto. Fue en 2002, con un 20-16 ante los Heguy descendientes de Alberto Pedro.

El año 2004 sirvió como transición. Con la camiseta con los colores de Nueva Chicago como en las dos temporadas anteriores, Santiago Chavanne y el mexicano Carlos Gracida ocuparon el lugar de los Merlos. El equipo nunca encontró el funcionamiento esperado y cayó en el paso previo a la final ante Chapaleufú II, que luego se quedaría con la corona mayor.

Barajar y dar de nuevo. Adiós al fallido proyecto 2004 y bienvenidos Lucas Monteverde y Mariano Aguerre. Y bienvenidos también los tiempos de más gloria, todos en suplementarios. Se sabe: gol de oro de Cambiaso ante Ellerstina y festejo en 2005; en 2006 fue Bartolomé Castagnola, ante La Aguada, el autor del tanto decisivo; en 2007, le tocó a Lucas Monteverde ser el dueño del último grito, de nuevo ante Ellerstina. Y ayer, Mariano Aguerre, el que faltaba, para el quinto título para la historia del club y cuarto con esta formación.

Nuevamente, después del festejo, Cambiaso miró a su interlocutor y repitió una de sus frases preferidas. "Llegamos a nueve finales de diez en la década, ganamos cinco títulos… Algo bien habremos hecho, ¿no?".

Sí, Adolfito, algo bien hicieron…

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