El mejor escenario, para la mejor cita

Por primera vez, el Abierto contará con un campeón del Masters (Cabrera); el resto de las figuras de nuestro país también actuará en Nordelta, un campo ponderado
(0)
10 de diciembre de 2009  

La fiesta del golf argentino siempre se celebró en diciembre, con la realización de su máxima cita. Pues bien: este Abierto de la República, ahora rebautizado 104º Visa Open de la Argentina, volvió a poner las cosas en su lugar. El año pasado, por exigencia del Challenge Tour Europeo, el torneo se había adelantado para abril, lo que provocó una deserción masiva de las principales figuras por problemas de calendario y una evidente merma de espectadores. Desprendido ahora del segundo circuito del Viejo Continente y sin ataduras, el Abierto propone un sinnúmero de condimentos en su fecha original, la que reclamaban el público y los jugadores.

Nordelta, una cancha debutante y que lleva el sello de diseño de Jack Nicklaus, cobijará a los mejores representantes de nuestro país, varios de ellos protagonistas de un año mágico para este deporte. Alcanzaría con mencionar la presencia de Angel Cabrera, ganador del Masters de Augusta el 12 de abril y monarca del Abierto en 2001 y 2002. Pero a él se le sumarán otros campeones de la temporada, tales los casos de Ricardo González (se adjudicó el SAS Masters de Suecia), Daniel Vancsik (Open de Italia) y Eduardo Romero (Toshiba Classic, del Champions Tour), además de Andrés Romero, Rafael Echenique, Vicente Fernández y Fabián Gómez, jugadores que llenan los ojos y que por sus diferentes historias también despiertan una atracción permanente. En medio de las figuras locales surge el norteamericano Scott Dunlap, que hace una década se impuso en Martindale.

El giro del gran torneo argentino es radical. En 2008 se había disputado en un trazado muy tradicional como el de Hurligham, que por entonces festejaba su 120º aniversario como institución. En el plan de rotación de escenarios, ahora se suma al ruedo un recorrido que figura en las antípodas: el de Nordelta, un par 72 del tipo "wetland", con fairways de suaves ondulaciones y enmarcados por lagos. A lo largo de las 7275 yardas hay muy pocos árboles y el diseño introduce los waste búnkeres, amplias superficies agrestes que acompañan los límites de los fairways y que son muy utilizados en varias canchas del PGA Tour. "Es un campo en el que hay que combinar la fuerza y la precisión", señaló Nicklaus, cuando visitó su propia creación hace tres años.

Sin embargo, más allá de las distancias y del agua, que siempre entra en juego, el mayor obstáculo en una cancha tan abierta como ésta será el viento. Si sopla en más de una jornada, los scores subirán rápidamente. "Nuestra idea en el armado de la cancha es la misma de siempre: pretendemos un equilibrio entre la dificultad y el espectáculo. Sería ridículo proponer un trazado muy complicado si eso va a repercutir negativamente en el juego que todos los aficionados quieren apreciar de parte de los profesionales", apunta Mark Lawrie, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Golf.

Desde hoy, las miradas se posarán especialmente en Angel Cabrera, el dueño de la chaqueta verde, un lujo de estos tiempos. Pero el público vibrará también con todos los detalles que rodearán el 104º Visa Open, heredero del prestigio y la historia de un torneo centenario.

Un finlandés, el defensor de la corona

Los últimos cinco campeones:

2004

José Cóceres, en el Buenos Aires Golf Club, con 278 golpes.

2005

Kevin Stadler (Estados Unidos), en el Jockey Club, con 274 golpes.

2006

Rafael Echenique, en el Pilar Golf Club, con 277 golpes.

2007

Marco Ruiz (Paraguay), en el Buenos Aires Golf Club, con 275 golpes

2008

Antti Ahokas (Finlanda), en el Hurlingham Golf Club, con 270 golpes.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.