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El primer caso estival

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31 de enero de 2000  

Verano convulsionado por los disturbios. La violencia dormida de los barrabravas se desperezó en Mar del Plata. La interna en la hinchada de Boca sumó preocupación a un antecedente demasiado inmediato. El del plantel de Racing, que, el miércoles último, soportó las amenazas de un grupo que dejó una huella importante entre los futbolistas.

Poco antes del partido frente a Boca, unos 15 hinchas ingresaron en el Hotel 13 de diciembre e insultaron y amenazaron a varios futbolistas, especialmente a Ubeda, Quiroz y Zanetti, los principales referentes. La barra brava exigió la firma de la propuesta de avenimiento impulsada por Agricol de Bianchetti. "El club no puede cerrar por su culpa", adujeron. No hubo consecuencias mayores. Sólo cuatro detenidos -por pocas horas- y la vidriera de una panadería rota...

Agustín Cejas, secretario técnico del club, y Gustavo Costas, uno de los entrenadores, intervinieron. Su decisión sorprendió a varios. Entre los dos reunieron 200 pesos y se los entregaron a la integrantes de la barra para que pudieran comer.

Las sospechas señalaron a Daniel Lalín como el autor intelectual. El ex presidente desmintió rotundamente la versión. "Sabemos que esto seguirá estando y que contra eso no tenemos armas para defendernos", señaló Claudio Ubeda, capitán de Racing.

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