El rincón perdedor le apuntó al arbitraje

Según La Dolfina, hubo fallos "dudosos" cuando ganaban 14-10
Diego Mazzei
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16 de diciembre de 2001  

No tenían consuelo los hermanos Merlos. Sebastián huía a pura bronca hacia los palenques mientras su mamá lo abrigaba e intentaba mitigar su pena. Pite escuchaba con gesto resignado cada muestra de afecto de sus allegados. Y sus sentimientos estaban vinculados por algo más palpable que la propia frustración: las lágrimas que no podían ocultar. También están ligados por las frustraciones en los partidos decisivos de este certamen: Sebastián no pudo en tres finales; Pite se fue vencido en las cuatro que disputó.

"Nosotros jugamos mucho mejor. No puede ser que estemos ganando 14-10 y nos cobren seis foules seguidos. No quiero desmerecer el juego de ellos, pero si te roban, te rompe las p...", mirando al suelo en su camino, Sebastián, el más joven de los Merlos, dejó escapar estas palabras. La tarea de los referís fue el punto elegido por los integrantes de La Dolfina para atribuirle la derrota.

Un poco más sereno, pero con algunas lágrimas que todavía rodaban por sus mejillas, Pite Merlos señaló: "Dominamos todo y nos pasaron en el final. Fue una sensación rara por el referato en algunas jugadas. Y lo noté cada vez que estábamos 3 o 4 goles arriba. Nosotros erramos algunos goles y penales clave. Chapaleufú I tuvo el apoyo del público y... se sabe que el suplementario es una lotería".

En la misma línea crítica hacia el arbitraje, Bartolomé Castagnola también se refirió a algunos fallos dudosos. "Nunca me excusé en mi vida, pero cuando íbamos arriba por cuatro goles cobraron foules clave. Quizá se confundieron, pero fueron clave. Igual me pone contento porque ganaron Horacio, Bautista y Marcos. Esos tres...", afirmó Castagnola, que, paradójicamente, nunca ocultó su simpatía por Chapaleufú.

Adolfo Cambiaso fue el único que eligió no hablar expresamente sobre las decisiones de los árbitros. "Perder nunca es lindo, pero creo que el espectáculo fue muy bueno, porque salió un gran partido. El resultado no fue favorable para nosotros, pero tuvimos dominio en todo el partido", dijo el número 1 de La Dolfina, que dejó en el aire las controversias: "Vean el video del partido desde que nos pusimos 14-10 arriba. Yo no digo nada. Está clarito. Por ahí me equivoco yo. Hay que mirar los foules. Pero tampoco perdimos por eso: perdimos porque erramos goles".

Las lágrimas se iban secando, pero el desencanto seguía. Mientras, se sumaban los reconocimientos morales de los allegados. Aunque nada rescataba a los hombres de La Dolfina de la frustración. Ni siquiera las polémicas.

El referato

Según la óptica de LA NACION, la actuación de Augusto Gómez Romero y Daniel Boudou fue aceptable, con pocos errores por ser una final y sin incidir en el resultado. Los jugadores ayudaron con su conducta pues se cometieron pocas faltas: 26 (diez del campeón y 16 del rival, incluyendo dos técnicos).

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