El TC 2000 busca una salida en su momento más crítico

Los retiros de Peugeot y VW ponen en jaque a la categoría, que asegura el normal desarrollo del campeonato 2002
Roberto Berasategui
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25 de diciembre de 2001  

Los contrastes suelen ser habituales en un país que busca su propio rumbo y que se golpea con la dura realidad. El Turismo Competición 2000 se enorgulleció con la cantidad de automóviles y equipos oficiales que participaron en la temporada 2001. Los nombres rutilantes, como el del emblemático Juan María Traverso, o los de los ex Fórmula 1, como Norberto Fontana, Oscar Larrauri y Esteban Tuero, además del talento de Walter Hernández, Daniel Cingolani, Omar Martínez, Gabriel Furlan, la incorporación tardía de Guillermo Ortelli y la sensacional frescura de Gabriel Ponce de León, que se adueñó del título, le otorgaron prestigio a la categoría.

Pero la despedida de este año tan rico en cuanto a participantes y nombres se desvanece junto con la grave crisis económica que atraviesa el país. Los retiros anunciados la semana última por parte de Peugeot y Volkswagen ponen en jaque a la categoría de coches con techo más avanzada tecnológicamente del continente. Y el temor es que estas decisiones deriven en un efecto cascada en detrimento del TC 2000.

Hay ecuaciones que explican sin rodeos la problemática de la categoría. En primer lugar: ¿para qué las marcas ubican equipos oficiales? Es que no hay mejor vidriera para una terminal automotriz que las carreras. Allí se miden directamente con sus competidores y el éxito se multiplica.

¿Cuál es el principal arma del TC 2000? Los equipos oficiales. Las marcas diagraman sus plan de trabajo y junto con los sponsors (generalmente son las petroleras que ya tienen un vínculo comercial con cada empresa) derivan la preparación de los coches al chasista-motorista elegido.

¿Cuál es el presente de las empresas automotrices? Oscuro, ya que el sector transita por la peor crisis de la historia de la industria en el país.

Aquí está la clave de la situación: el TC 2000 depende directamente del sector automotor , que en la actualidad atraviesa un momento sumamente complicado.

Tras los abandonos de Peugeot y Volkswagen, la categoría salió al cruce para frenar versiones que pudieran herir sus propios intereses: "El TC 2000 desea comunicar que, a pesar de las circunstancias que son de conocimiento público, confirma plenamente la normal realización de su campeonato de la temporada 2002, el cual no sufrirá variaciones sustanciales en su organización, excepto la de amoldarse al marco que la situación general suponga el año próximo para el desarrollo de la actividad automovilística...", fue el mensaje firmado por Furlan, vicepresidente de la categoría.

Si bien el retiro de ambas marcas es significativo, cada una tiene historias diferentes en el TC 2000. Peugeot, con el modelo 306, apenas tuvo 18 meses de trabajo de la mano de Edgardo Fernández, que venía de cosechar éxitos (con el 406) en la ya desaparecida Copa de las Naciones. La marca francesa logró el campeonato de 1995, con Juan María Traverso, con el modelo 405.

Volkswagen fue uno de los principales protagonistas del TC 2000 desde 1980 y de manera ininterrumpida. Ganó títulos de la mano de Jorge Omar del Río (de 1980 a 1982), Rubén Luis Di Palma (1983) y Guillermo Maldonado (1994).

Los viejos enfrentamientos de varios de los dirigentes que supieron manejar las riendas del Turismo Competición 2000, cuando los presupuestos no coincidían con la dura recesión que sufre el país desde hace cuatro años, a la distancia parecían infantiles.

Ahora es el momento de enfrentar el más duro trance de la categoría, que viene aparejado por una crisis económica que agobia a la industria automotriz y que sacude directamente al ambiente deportivo.

Los equipos

Ford. Es el equipo más sólido de la categoría. Posee el mejor presupuesto (auspiciado por YPF) y el preparador más prestigioso del país: Oreste Berta. El campeón, Gabriel Ponce de León, y Walter Hernández, ya firmaron los contratos para 2002.

Peugeot. Sorprendió la semana última al retirarse del TC2000. Con apenas 18 meses de trabajo, el equipo de Edgardo Fernández se colocó segundo en el campeonato. La grave crisis que atraviesa la empresa obligó a tomar la drástica determinación.

Honda . La marca japonesa posee dos equipos: el Honda Racing Argentina y el Pro Racing. El primero ya cerró el contrato con la petrolera Eg3, ahora en manos de Petrobrás. Ninguno de los dos teams son oficiales, por lo que cada manejo es diferente.

Toyota . Tratará de pelear directamente por el trono del TC 2000 con el equipo Ford. Continuará con Juan María Traverso, que se retirará del automovilismo el año próximo, y Norberto Fontana. Hace varias semanas anunciaron la continuidad.

Volkswagen. Fue el primer equipo en mostrar sus inconvenientes y el team se desmembró: primero se fue Esteban Tuero, luego Alejandro Bini y Guillermo Kissling, director deportivo. La marca participó en el TC 2000 durante los 22 años de historia.

Mitsubishi . Gabriel Furlan indicó en la última fecha del año, en Buenos Aires, la desvinculación de la marca por inconvenientes presupuestarios. Es más, Furlan llegó a probar luego el Volkswagen Bora en Córdoba con miras al año próximo.

Chrysler . En los próximos días se conocerá el futuro de la marca en el TC 2000. Ya se sabe las dificultades para continuar de manera oficial, por lo que Alberto Canapino negocia, junto con Daniel Cingolani, para seguir la temporada venidera.

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