El trago más amargo: River quedó eliminado tras un duro cachetazo

Un estrepitoso revés terminó con la ilusión del equipo de Pellegrini en el torneo continental: América de Cali lo goleó por 4 a 1, en el estadio Pascual Guerrero; fueron expulsados Garcé y los hermanos Claudio y Darío Husain
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28 de mayo de 2003  

CALI, Colombia.- A la eliminación de River de la Copa Libertadores no le faltó nada: sufrió un duro revés por 4 a 1 ante América y entre varios disturbios que hubo en el final terminó con tres jugadores menos por las expulsiones de los hermanos Husain y de Garcé. El equipo de Núñez sólo tendrá cuatro días para recuperarse antes del superclásico. Justo con el precedente de quedar al margen del gran objetivo del año.

Nadie podía imaginar que la etapa inicial terminaría con River tres goles debajo en el marcador. Menos cuando el conjunto visitante fue el que impuso presencia y control del balón durante los primeros diez minutos. Pero desde el momento que el conjunto del DT Manuel Pellegrini perdió la posesión de la pelota, se desdibujó la imagen de Claudio Husain en ese sector y, además, José María Buljubasich les advirtió a los colombianos que ofrecería una noche cargada de dudas. Y de groseras equivocaciones.

Entonces, se animó América. D«Alessandro y Coudet se perdieron en distracciones e ingenuidades. El manejo del capitán Fabián Vargas y las proyecciones de Kilian Virviescas se convirtieron en un traumático problema sin solución para ese River desorientado. Advirtió Jairo Castillo, pero el juez uruguayo Gustavo Méndez invalidó correctamente por off side a instancia de su árbitro asistente, Vidal.

Pero de un lateral desde la izquierda de Bustos llegó el gol. El lanzamiento lo peinó hacia atrás Castillo (Demichelis se distrajo por una protesta y perdió la marca) y Julián Vásquez se adelantó a Garcé y a un estático Buljubasich para marcar con un cabezazo. Y sólo seis minutos más tarde, una fina habilitación de Ferreira permitió el remate cruzado de Julián Vásquez que superó la nada convincente salida de Buljubasich. La pelota lo encontró caminando y pasó por debajo de la rodilla derecha del arquero. En muy poco tiempo a River hasta se le esfumaba la posibilidad de definir por la vía de los penales.

El conjunto de Núñez, abatido, ni siquiera reaccionó. Perdido y confundido entre muchas y decepcionantes producciones individuales. Sobre el final, una incisiva proyección de Virviescas permitió que Jairo Castillo, bien habilitado, empujara para darle increíble cifras de goleada al primer tiempo. Buljubasich otra vez no había atinado a cortar con justeza ese centro rasante. La única esperanza que podía mantener River era que, a partir de la superioridad numérica por la expulsión del valioso Virviescas, en la etapa final llegase una heroica reacción empujada por la vergüenza deportiva millonaria .

Tras el entretiempo, Lucho González reemplazó a Lequi. River iba a la carga con coraje, pero sin ideas ni cambio de ritmo. Ludueña sustituyó a Zapata y, a 22 minutos del final, el Hachita descontó con un excelente zurdazo. Entró Darío Husain por Fuertes. Lo tuvo D«Alessandro y tapó Zapata. En la noche negra de River sólo quedaba lugar para las violentas desprolijidades del final que incluyeron a tres expulsados. Y el gol de Moreno. El peor final.

Final con golpes y escándalo

CALI (De un enviado especial).- La eliminación de River no estuvo exenta de golpes y escándalo. A cinco minutos del final hubo una gresca general entre los dos equipos, que dejó las expulsiones de los hermanos Husain, el técnico de América, Fernando Castro, y Luis Asprilla. Todo comenzó ante un saque lateral, cuando el DT local alejó la pelota; Darío Husain lo empujó y al acercarse Claudio Husain, Castro le tiró del pelo y recibió por respuesta un puñetazo del volante. Se agrandó el tumulto con el ingreso de los suplentes, manotazos, insultos y la intervención de la policía, mientras desde las tribunas caían proyectiles. El encuentro estuvo detenido durante cinco minutos y el clima era un hervidero. River se fue de la Libertadores con algo más que una derrota deportiva.

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