Un rastreo en medio de nieve y vientos de 120 km/h: novedades e interrogantes de la búsqueda privada de Emiliano Sala

Los primeros días de búsqueda de Emiliano
Los primeros días de búsqueda de Emiliano Fuente: Archivo
Luisa Corradini
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29 de enero de 2019  • 18:00

PARIS.- La desaparición de Emiliano Sala continúa provocando una enorme emoción en Francia, donde la imagen del joven atacante ilustra numerosas portadas de la prensa deportiva. Una de ellas es la popular revista France Football, que le consagra este martes su portada y numerosas página interiores. La emoción también es palpable en Cardiff, del otro lado del Canal de La Mancha. Mehmet Dalman, presidente del club donde Sala debía jugar esta temporada, declaró a la radio británica, pocas horas antes del partido de su equipo frente a Arsenal: "Fue una semana muy difícil. Nadie vivió una experiencia semejante antes. Esto afectó profundamente a nuestro club y mis pensamientos van sobre todo a la familia, a los simpatizantes de Nantes y de Cardiff (…) Aún tenemos esperanzas. Pero cada día, cada hora que pasa, esa esperanza se reduce", dijo.

Este martes, durante el partido frente a Arsenal, los jugadores, dirigentes y simpatizantes del Cardiff City llevaron una flor amarilla en la ropa en homenaje a Sala. Lo mismo sucederá este miércoles, cuando Nantes se enfrente a Saint-Etienne.

Dalman expresó el sentimiento de la mayoría de los expertos que participan o analizan las posibilidades de hallar el avión que transportaba a Emiliano Sala. Tras el fracaso de la búsqueda de superficie, David Mearns, que dirige esa operación, dio detalles sobre la naturaleza de las exploraciones submarinas que se realizarán próximamente –seguramente a partir del domingo próximo, cuando amaine la tempestad de lluvia, nieve y vientos de 120 kilómetros por hora que azota toda la zona–.

La vigilia en Nantes
La vigilia en Nantes Fuente: AFP - Crédito: LOIC VENANCE

Haste este martes, Guernsey, pequeña isla anglo-normanda de 63.000 habitantes, situada a 50 kilómetros de las costas francesas y a 120 de Inglaterra, seguía bajo la lluvia, bañada por olas de cuatro metros de altura y sometida a una alerta meteorológica de violentas ráfagas.

"En el peor de los casos, examinaremos una zona aproximada de 25 millas, al norte de la fosa Hurd’s Deep. La profundidad ahí de 65 metros a un máximo de 110 metros. Será una de las búsquedas menos profundas de mi carrera. No podemos garantizar que encontraremos el avión, pero la familia está determinada a obtener respuestas que todavía no tiene", dijo Mearns. Mearns agregó que su equipo movilizó un navío de control equipado de material ultramoderno, que servirá para efectuar una búsqueda submarina en la zona donde se produjo el último contacto radar. "El navío topográfico ya salió de Southampton y, en función de las condiciones meteorológicas, llegará a la isla de Guernsey entre jueves y viernes próximos", dijo.

Teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas, los especialistas estiman que esas operaciones no podrán comenzar hasta el domingo.

Desde el punto de vista jurídico, la investigación abierta por la Air Accidents Investigation Branch desde la desaparición del avión, deberá esclarecer numerosos interrogantes: ¿por qué el piloto David Ibbotson se encontraba al comando del avión, sin licencia para efectuar vuelos comerciales o volar por instrumental y sin estar al día con las visitas médicas obligatorias? ¿Por qué Dave Henderson, experimentado piloto que figura en el registro del aeropuerto de Nantes, no subió al avión?

Todo parece indicar que Ibbotson había presentado dos planes de vuelo y que tomó decisiones "desastrosas" que muy probablemente provocaron el drama del lunes pasado. El primero de esos planes preveía un vuelo Nantes-Cardiff a las 9 de la mañana. El otro, para las 20. Pero, en ambos casos, se trataba de un vuelo sin instrumentos.

"Una decisión suicida, teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas de aquella noche", analiza el especialista francés Eric Denieul. "Si uno vuela por instrumental, lo que hay que hacer en esas condiciones es aumentar la altitud, en vez de descender, para tratar de recuperar una masa de aire confortable. Ibbotson hizo exactamente lo contrario. Cuando pidió autorización para reducir la altitud, puso en peligro al avión", agrega. El problema era que Ibbotson no tenía licencia para volar por instrumentos. Y para dar más pruebas del amateurismo de toda la operación preparada por el piloto, la prensa regional francesa descubrió que preparó el vuelo mediante una banal aplicación del IPhone, que incluso se equivocó al anotar la matriculación del avión Piper que iba a volar.

"Cuando hay que viajar 500 kilómetros, que hay que sobrevolar el Canal de La Mancha en su parte más ancha, es necesario hacer las cosas seriamente", reflexiona Eric Denieul, para quien es muy probable que haya sido el hielo en las alas del avión lo que provocó su caída. Según las autoridades británicas, la investigación podría durar cerca de un año.

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