En Newell´s ganó la violencia

En el entrenamiento de ayer el plantel agredió a dos hinchas que los habían insultado
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21 de octubre de 2000  

La violencia ya no tiene límites ni fronteras. Ayer por la tarde, durante la práctica de Newell´s en su estadio, se vivió un incidente que involucró al plantel rosarino, al padre de Lucas Bernardi, conocido como Polo, a tres simpatizantes y a cuatro barrabravas.

Todo comenzó cuando un barrabrava apodado Cacho, recriminó a Cejas por la mala actuación que tuvo ante Belgrano (Newell´s cayó por 5 a 1). El arquero no le respondió y los cuatro barrabravas abandonaron las instalaciones en silencio, 15 minutos más tarde.

Pero la situación se agravó cuando desde la tribuna de la doble visera tres jóvenes, que se identifican con una bandera que dice "Si muero, que sea de lepra", insultaron a Rubén Gigena después de marcar un gol. "Por qué no lo hacés el lunes (ese día Newell´s se enfrentará con Almagro)", le gritaron al delantero, que no reaccionó, pero sí lo hizo su compañero Lucas Bernardi, que les dedicó el gol y le tiró un pelotazo.

El técnico Andrés Rebottaro detuvo la práctica unos minutos; una vez finalizada, el padre de Bernardi esperó a los tres hinchas (de unos 25 años) a la salida del estadio e intentó agredirlos, pero fue contenido por un grupo de hinchas.

Cuando los jugadores vieron eso, salieron disparados al lugar de los hechos, de donde ya se había ido uno de los hinchas. Los ánimos se calmaron hasta que Cejas les dijo a uno de los simpatizantes: "Por qué no me decís las cosas en la cara" y acto seguido corrió a los dos hinchas por el bosque que está frente al estadio.

A Cejas lo siguió el resto del plantel y el padre de Bernardi; cuando alcanzaron a los hinchas les pegaron y Sergio Almirón lastimó a uno de ellos en el rostro. Tras unos minutos de descontrol, renació la calma. Hasta las últimas horas de la noche no se conocía alguna intervención policial.

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