Esta vez no hubo que lamentar incidentes

Sin problemas en el Monumental; dos mil hinchas chilenos.
Sin problemas en el Monumental; dos mil hinchas chilenos.
Javier Reyes
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30 de marzo de 2000  

Las previsiones rindieron sus frutos y el trabajo de los 850 policías que intervinieron en el operativo de seguridad permitió que tanto en el ingreso como en la salida de las parcialidades no se registraran incidentes de consideración. Y en el Monumental la noche transcurrió sin mayores problemas y sólo se habló de fútbol en el debut de la selección argentina en las eliminatorias para el Mundial 2002.

Los simpatizantes chilenos -aproximadamente 2000-, que llegaron en veinte ómnibus y cinco combis, fueron escoltados por la Policía Federal, que los acompañó hasta el ingreso por la puerta N, hasta su ubicación en un sector de la platea Centenario media.

Allí también los protegió un cordón policial. Los inevitables insultos de los hinchas argentinos y el posterior intercambio de cánticos ofensivos no pasaron de eso. No hubo agresiones ni detenciones.

Otra ineludible realidad fue la reventa de entradas en los alrededores, una situación que ya es moneda corriente cada vez que juega la selección argentina y los boletos están agotados.

Se pudo ver a varios revendedores en la esquina de Figueroa Alcorta y Udaondo. Algunos de los seguidores chilenos y varios argentinos que llegaron sin sus localidades alcanzaron a pagar entre 25 y 50 pesos por las localidades generales, cuyo precio original era de 10 pesos.

Además de los 850 efectivos trabajaron otros 250 agentes privados, especialmente contratados por la AFA. También se utilizaron tres helicópteros, cinco ambulancias y una unidad coronaria.

Al final del partido, los hinchas chilenos debieron permanecer en el estadio durante quince minutos, hasta que se desalojaron las plateas y las tribunas ocupadas por los argentinos.

El comisario a cargo del operativo, Alejandro Pano, de la seccional 51a, informó que todo se esarrolló con tranquilidad.

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