Fuerte, recto, tenaz y admirado

Así definieron a Demiddi quienes estuvieron cerca de él: Garisoain, Balunek, Scuri y Remón
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26 de octubre de 2000  

Con el comprensible dolor de quienes se sintieron cerca de él y lo respetaron. Con la tranquilidad de ver que se aleja un hombre que dio todo en vida. Así le dieron el último adiós a Alberto Demiddi, uno de los más grandes deportistas de nuestro país, las personas que estuvieron junto a él.

"Es lo más grande que tuvo el remo argentino y uno de los mejores en el mundo. El fue un gran modelo de ésos de los que uno copia muchas cosas", contó María Julia Garisoain, una de las remeras argentinas que participaron en los Juegos Olímpicos de Sydney.

La fascinación por Demiddi se advierte en cada una de sus palabras. Lo respeta y se nota. "La noticia me provoca mucha tristeza, por supuesto. Era un ser humano especial, una persona a la que admiro mucho. Con el tiempo, una se va dando cuenta de ciertas cosas y puede ser que ahora entienda mucho de su forma de ser y de actuar", comentó.

"Yo comparto con él la especialidad -explicó- y creo que los singlistas tenemos personalidades especiales. Y él seguro que la tenía. Era un hombre derecho."

Walter Balunek, que por una herida de bala no pudo participar en Sydney, lo recordó con emoción: "Es un dolor muy feo el que sentimos todos. Cuando me enteré no lo quería aceptar, aunque sabía cómo estaba él. Su adiós no nos tomó por sorpresa", admitió Balunek. "Yo siempre tuve una buena relación con Demiddi. Fue quien me formó en este deporte. Era una persona recta, justa, derecha. No le gustaba el manoseo; quizá fue por eso que nunca llegó a manejar el equipo argentino de remo, que es lo que a él le hubiera gustado", confesó.

Sentimientos parecidos son los que vive Pablo Scuri, entrenador del equipo argentino de remo en Sydney: "La verdad es que me siento muy mal. El fue mi entrenador durante 15 años, compartíamos cuatro horas diarias. Imaginate que yo era como un hijo postizo y Alberto como un padre para mí".

Lo cierto es que en los últimos meses, Demiddi se alejó bastante de las personas que supieron acompañarlo en su carrera. "En esta última etapa, durante su enfermedad, él se recluyó; nos pidió a los que estábamos más cerca que no lo fuéramos a ver tanto. Lo que pasa es que tenía una personalidad fuerte, única. El era genio y figura", analiza Scuri.

Omar Remón es funcionario del Club Regatas La Marina, donde durante muchos años fue entrenador Demiddi. "Siempre luchó para que las cosas se hicieran bien y de forma decente. Nunca pidió nada y su esfuerzo personal lo llevó a lo más alto, como cuando fue campeón mundial en 1970", comentó desde Mar del Tuyú, donde vive Remón.

Los recuerdos no cesan. Fueron muchos los momentos compartidos. "Todavía me acuerdo de cuando a los 14 años yo era timonel, y una vez lo vi salir a él, con su single arriba, para ir a remar. Fue impresionante. Sentía que estaba al lado de un grande en serio."

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