Furor e incidentes en el último día de venta de entradas en Pekín

Hubo 50.000 personas y el desorden fue por no respetarse los lugares en la fila, que llegó a los dos kilómetros; ya no hay tickets en la sede principal
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26 de julio de 2008  

PEKIN.- La fila de personas se extendía en el horizonte como una cinta asfáltica en medio del desierto. La hilera alcanzó los dos kilómetros y regaló una postal de la pasión. Sin embargo, el entusiasmo se interrumpió por una secuencia de desbordes y descontrol después de que un grupo de personas no respetó sus lugares e intentó colarse para adquirir boletos para los Juegos Olímpicos.

A dos semanas de la apertura, el furor se extendió, y ayer, en la última etapa de expendio de entradas, se vendieron las últimas 250.000 que quedaban para las competencias en Pekín. Aún hay algunas localidades disponibles de las 820.000 ofrecidas en el resto de las ciudades.

El caos se produjo en la sede principal, en las ventanillas contiguas al estadio Olímpico de Pekín, conocido como "Nido de pájaro". Se congregaron allí alrededor de 50.000 personas, muchas de las cuales pernoctaron a la intemperie para conseguir una entrada. Según fuentes de la policía china, el conflicto se desató por gente que no respetó su lugar en la fila. Esto produjo empujones, desbordes y algunas peleas. Hasta anoche, no se habían registrado detenidos por estos episodios, aunque sí por revender boletos.

De acuerdo con la demanda del público local, de las 28 disciplinas, el atletismo, los saltos ornamentales y la gimnasia son las preferidas. Hubo ayer mucha gente que deseaba una entrada para estas disciplinas y no la consiguió.

La película de desbordes, incidentes y pasión recorrió el mundo, pese al esfuerzo de la policía local y de los organizadores para que la prensa no transmitiera los episodios de violencia sucedidos ayer en los alrededores del estadio.

"¡No filmen, no filmen!", gritaba un agente de seguridad mientras otros tapaban los lentes de las cámaras. Un periodista de un medio televisivo de Hong Kong estuvo detenido por unas horas y, según informó la agencia DPA , se le exigió borrar las imágenes para ser liberado. Los ataques a la prensa no quedaron allí: un fotógrafo del South China Morning Post fue demorado unas horas y la policía destruyó los equipos de algunos reporteros. El blindaje informativo no funcionó, como tampoco el despliegue de miles de policías para evitar tumultos y problemas.

"La policía no tenía ni idea de cuánta gente iba a venir y no hubo ningún tipo de organización. Ha sido un caos", lamentó Wang Zhongliang, un empleado de servicios postales que estuvo en el lugar de los incidentes.

Hubo personas que esperaron dos días para hacerse de una entrada. Han Ruxiang, de 76 años, fue uno de ellos. Durmió dos noches en una esterilla de bambú y, con el boleto para la disciplina de clavados en mano, dijo: "Estoy cansado, pero muy feliz. ¿Cómo me iba a perder los Juegos?"

El calor fue un ingrediente más en un atmósfera caótica. La temperatura estuvo cerca de los 40 grados y acentuó el malestar de la gente que hacía fila desde hace dos días, en algunos casos, por conseguir una entrada. A dos semanas del comienzo de los Juegos Olímpicos, algunos problemas ponen en evidencia a China.

  • 75 por ciento del total de 7.000.000 de entradas para los Juegos fueron para el mercado chino.
  • 570 mil son las entradas que quedan disponibles para el fútbol en cuatro ciudades, salvo Pekín.
  • 14 por ciento de las entradas fueron reservadas para estudiantes a precios promocionales.
  • La reventa está presente en todos lados

    La policía china informó que detuvo a 60 personas por revender entradas en los últimos dos días. Según el diario The Beijing Times, una entrada para la ceremonia inaugural que costaba 5000 yuanes (unos 733 dólares) se está ofreciendo en la reventa a 210.000 yuanes (unos US$30.791).
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