Al final, un punto para San Lorenzo

Perdía 2-0 y empató 2-2 con Rafaela, con goles de Piatti; una invitación para los perseguidores, en un torneo abierto
Néstor Clivati
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24 de noviembre de 2013  

RAFAELA.- Era el día para el gran salto. La noche, en realidad. El encuentro perfecto dentro del contexto del zarpazo final. San Lorenzo, un equipo atrevido y ambicioso, aunque con huecos groseros en la última línea, es el puntero. Le gana a Belgrano y aprovecha la derrota de Newell's, apenas un puñado de días atrás. Líder, luego de tanto tiempo. Puntero, con toda la alegría y la presión a cuestas. El Ciclón choca contra Atlético de Rafaela, un conjunto con números positivos y una actitud arrolladora. Choca y se levanta en un estadio pequeño, con apenas un par de sus viejas ideas. Choca y se levanta con su propia realidad: el empate de anoche por 2 a 2, después de estar en desventaja por 2 a 0, provoca un aliciente mayúsculo para todos los demás. Para el propio Atlético que, más allá de la suerte del partido con Colón, no está tan lejos. Newell's, Arsenal, Boca, Lanús, todos celebran el empate. Se viene un final de campeonato electrizante, insospechado. Apasionado.

¿Se juega bien, se juega mal? ¿Es interesante el torneo o está empobrecido el campeonato? Todo, en su justa medida, puede ser cierto. Lo concreto, lo reciente, es que el Ciclón, un buen equipo, tenía todo el mundo a su favor. Puntero... y con tres partidos por jugar. El primero, lo igualó. Pudo haberlo perdido, es cierto. Por eso, la satisfacción (y el dolor) debe ser relativo, porque seguramente no van a ganar todos los perseguidores. La irregularidad vuela, la solidez se evapora.

El problema no es de San Lorenzo, claro. Es de todos. Empieza el desarrollo y Rafaela ya está ganando, San Lorenzo ya está perdiendo. Un centro de Eluchans descubre un cabezazo bajo, poderoso, de Albertengo, que viaja a la red. San Lorenzo está confundido. Rafaela se agiganta. La pelota vuela de un área a la otra, con ímpetu, con entusiasmo: es una noche de fútbol atractivo. El elenco que dirige Burruchaga es una organización solidaria, el equipo que conduce Pizzi es una formación ofensiva. Piatti, de a poco, conduce con la clase de los últimos tiempos: Conde, el arquero local, lo contiene. Correa y Villalba no lo entienden siempre, por eso, San Lorenzo sigue en caída.

Peor aún, cuando Vera ensaya una media vuelta sensacional, deja mareado a Kalinski y define de zurda: una joya de gol. Parece que Rafaela lo resuelve rápido, pero en este torneo todo puede suceder. Además, aún dormido, el rival es San Lorenzo, el primero. Nacho insiste con su fútbol, el resto lo ayuda de tanto en tanto. Hace un siglo que San Lorenzo merece el descuento y que a Rafaela se le bajaron las medias. Lo aprovecha Piatti, claro, a la salida de un tiro libre. Al rato, se lo pierde San Lorenzo, otra vez. Arrasa, por momentos, con Rafaela: entiende que este es el momento.

Se desinfla por un rato, es cierto, Pero va para adelante, como siempre. Es el equipo más ofensivo, más generoso, de nuestro fútbol. Si tuviese respeto por la marca, por la fricción, acaso, sería un equipo mejor. Del medio para adelante es verdaderamente un entusiasmo. Porque tiene a Nacho, para algunos, el mejor del torneo. Se entromete entre dos zagueros y define con alma y vida. Faltan cinco minutos. A Piatti no le importa: mira el arco, nunca el reloj.

San Lorenzo pierde por 2 a 0. De pronto, empata. ¿Lo sufre, lo celebra? Nadie lo puede saber. El torneo invita a todos. Hasta Rafaela, que tiene un partido menos y un espíritu mayúsculo. Hoy, puede haber un nuevo puntero. O no...

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