Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol: "En Sudamérica confundimos pasión con salvajismo"

Alejandro Domínguez: "Claro que hay errores, nadie está exento de los errores"
Alejandro Domínguez: "Claro que hay errores, nadie está exento de los errores" Fuente: AFP - Crédito: NORBERTO DUARTE
Alejandro Casar González
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2 de febrero de 2019  • 23:59

RÍO DE JANEIRO.– Alejandro Domínguez (empresario paraguayo, 47 años, hijo de un histórico dirigente del club Olimpia, Osvaldo Domínguez Dibb) sabe que 2018 fue una especie de Rubicón personal. Su nombre estuvo en boca de todos los actores del fútbol sudamericano y mundial. Suya fue la decisión de mudar la final de la Copa Libertadores, el torneo insignia de la Confederación Sudamericana de Fútbol que él mismo preside a Madrid, la capital española. Admite que su organización cometió errores. Pero dice que "a medida que la Copa sea más competitiva habrá más reclamos. Y siempre van a intentar encontrar algo para ejercer algún tipo de presión".

–La ¿ Conmebol ganó dinero con la Superfinal en Madrid?

–No, pero el objetivo no era ganar dinero. Estamos esperando que Real Madrid termine de rendir cuentas. Vamos a destinar la plata a acciones de combate a la violencia.

–¿Sabe cuánto gastaron y cuánto facturaron?

–Por sentido común, sí. La cantidad de entradas que vendimos, 63 mil, por el precio de la entrada… pero el número cerrado no lo tenemos.

–¿Por qué se llegó a tener que trasladar el partido a Madrid?

–No se limita a la Argentina. En toda Sudamérica confundimos pasión con salvajismo. Y no tiene nada que ver una cosa con la otra. La organización hizo todo lo que se tenía que hacer. Lo que falló no se puede atribuir a la administración. Por el contrario. Siempre estuvimos ahí, con toda la disposición para asistir, ayudar y ser pro-activos. No podemos atribuirle a la Conmebol que sacó el partido y lo llevó a otro lugar: los inadaptados hicieron eso. Se le dio a River la oportunidad y no se logró.

–Sienten algún movimiento en la Argentina para cambiar la situación o puede caer en la nada?

–Es imposible que caiga en la nada. Pero tampoco significa que nosotros estamos de brazos cruzados esperando para ver que hace la Argentina, porque eso no se limita a la Argentina. Hace un año, en la final de la Copa Sudamericana entre Flamengo e Independiente tuvimos los mismos hechos lamentables justamente aquí, en Río de Janeiro. Y no es que quiero comparar a la Argentina y Brasil, es algo que está por toda Sudamérica. Confundimos salvajismo con pasión.

"La Libertadores 2018 fortaleció mi convicción de que uno tiene que ser fuerte"
"La Libertadores 2018 fortaleció mi convicción de que uno tiene que ser fuerte" Fuente: AFP - Crédito: NORBERTO DUARTE

–Guillermo Barros Schelotto, exDT de Boca, dijo que somos incorregibles…

–Entonces, ¿cómo explicamos que el Bernabéu estuvo lleno, mayoritariamente por argentinos, y el comportamiento fue ejemplar?

–¿En las leyes españolas? ¿En sus fuerzas de seguridad?

–Yo creo que el mensaje que entregó la Conmebol, sí se aprendió. Que los partidos se juegan y se ganan adentro de la cancha.

–¿No va a haber otro caso como éste?

–Vamos tomar las decisiones que se haya que tomar para que se juegue en la cancha. Se gana y se pierde. Aunque tengamos que ir a la luna a jugar. Lo deportivo debe estar encima de lo político o de la violencia.

–¿La Libertadores 2019 va a ser exactamente igual a la del año pasado?

–La Libertadores 2018 fortaleció mi convicción de que uno tiene que ser fuerte. Que en la medida que la Copa sea más competitiva habrá más reclamos. Y siempre van a tratar de intentar encontrar algo para ejercer algún tipo de presión.

–También hubo errores, y fueron flagrantes.

–¡Claro que hay errores! Nadie está exento a los errores.

–Hubo errores como nunca había habido...

–Sí habían errores. No se criticaban (risas)... La prensa tampoco hace mea culpa. Nadie decía nada cuando Julio Grondona vivía...

–¿Los castigos blandos que aplica la Unidad Disciplinaria son el punto débil de Conmebol hoy?

–En algunos casos yo creo que quisiera más. Que sean más fuertes. Y a veces me parece que son más fuertes que lo que yo pienso. Esa es la administración de la Justicia.

–Bueno, la Conmebol hizo una acción de gracias y condonó el 50% de las penas para los futbolistas... ¿Fue justa esa medida?

–Eso fue un resabio de la última administración.

–Digo por el caso de Flamengo, por ejemplo. Jugar dos partidos a puertas cerradas parece poco castigo para todo lo que pasó. Menos para Flamengo. O ahora para River...

–Si fuera mi voluntad, tomaría algunas decisiones en función de lo que yo creo. Pero no soy yo el responsable de tomar esas decisiones.

–Sin embargo, antes de que la Unidad Disciplinaria fallara con lo de River-Boca, escribió una carta recordando que los partidos se juegan y ganan en la cancha...

–¡Por convicción!

–Eso no es decidir, pero de alguna manera, es marcarle la cancha a la Unidad Disciplinaria.

–Es tu interpretación. Yo no tengo por qué no decir lo que yo creo. De hecho, esa fue mi política. En ese tipo de decisiones, mi postura siempre fue en favor de que los partidos se jueguen así se tenga que jugar un minuto. Pero se juegan en la cancha. Tengo antecedentes en los que el partido se jugó a puertas cerradas en Paraguay. Pero se terminó. Y nadie cuestiona si el campeón fue o no legítimo. Si no se hubiera hecho eso, sí se hubiera cuestionado la legitimidad del campeón.

–Lo que se le cuestionó fue si era legítimo que "presionara" a la Unidad Disciplinaria.

–¡Yo nunca presioné! Yo estoy dando una opinión...

–Podía no haberla hecho pública.

–¡Pero soy el presidente de la Conmebol!

–Pero podría dar su punto de vista sin hacer pública esa opinión...

–O sea que me tengo que convertir en un mudo...

–No. No digo eso.

–Son políticas. Yo tengo una política y no me voy a esconder de mi política. Puede ser buena o mala, pero es mí política. Para mí los partidos se juegan en la cancha. Para mí hubiera sido respetable si la Unidad Disciplinaria hubiera determinado que no se jugara. Y créanme que se debatió por mucho tiempo. Les tomó un montón de tiempo tomar la decisión, ya sea por estrategias jurídicas de un club o del otro. Puedo asegurar que la institución se blindó. Hubo intentos de todo tipo.

–¿Políticos?

–De todo tipo.

–¿Por ejemplo?

–Políticos.

–¿Económicos?

–A mí esos no me constan. Pero la motivación, sí.

–En 2020 habrá un campeón de Copa América y un campeón de Copa de Europa. ¿Ve un partido entre ambos campeones?

–¡Hace tiempo que veo ese partido!

–¿En China? ¿En Qatar?

–No sé si en China porque queda muy distante para Sudamérica. Creo que ese es un partido que vale la pena ver.

–¿En un lugar neutral?

–Sería lo ideal.

–¿Qué opina el presidente de la UEFA? Supongo que ya hablaron.

–Con Aleksander Çeferin siempre hablamos de estos temas, porque estamos convencidos de que eso es lo que hay que hacer. Hay que darle al fútbol lo que le gusta al fútbol, que es jugar.

–¿Sería un partido en carácter de amistoso?

–Hoy, ningún partido es amistoso. Pueden cambiar las reglas... uno puede cambiar seis jugadores, pero ya no hay amistosos. Y si uno entrega un trofeo, hay menos amistad.

–¿Y una Intercontinental entre el campeón de la Libertadores y el campeón de la Champions? Uno contra otro, como era antes...

–Ese era un lujo que hoy se le quitó al fútbol.

–Hace rato que se lo quitaron...

–Hace tiempo, porque pensaron en la política y no en el fútbol.

–Y en el dinero, también...

–Puede ser. Creo que esa visión fue más política que de dinero. No sé ni conozco los detalles sobre por qué en la administración anterior la FIFA hizo ese cambio. A mí me da que hicieron política.

–¿Para qué?

–Para dejar más conformes a todos.

–¿Y tener más votos en el Congreso?

–Eso es política.

–Bueno, todo es política.

–En realidad, hay acciones que son netamente políticas.

–Como subir el Mundial a 48 equipos...

–Hay muchas variables. No creo que esta entrevista sea suficiente para hacer todo ese análisis...

"No soy hincha de River ni de Flamengo"

"No se pueden tomar decisiones en función de a quién perjudican y a quién benefician. Hay dos partidos, no importa cuáles, que River tiene que jugar a puertas cerradas", recuerda el presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol cuando se lo consulta por la postergación de las fechas de la Recopa Sudamericana: ahora River podrá jugar esa serie contra Paranaense con público en el estadio Monumental. "En 2016 me decían que era pro-Boca. Y ahora me dicen que soy pro-River. No soy hincha de River ni de Flamengo. ¿Mi cuadro? Se conoce...", desliza en referencia a Olimpia de Paraguay. Y agregó: "Yo tengo una visión de lo que quiero para el fútbol sudamericano. Y hacia allí voy a trabajar".

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