Alivio infernal: Independiente venció 3 a 2 a Central

El equipo de Avellaneda perdía 2-1 y lo dio vuelta faltando tres minutos; la gente, que lo había recibido con insultos y amenazas, lo despidió con aplausos
Francisco Schiavo
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25 de abril de 2004  

La cancha de Independiente suele ser un "infierno" por cuestiones que hacen al folklore futbolístico. Sin embargo, poco hubo de romántico en el clima que envolvió a los Diablos Rojos al comienzo de la noche. Ni siquiera hizo falta que Rosario Central le diera durante el desarrollo varios dolores de cabeza al equipo dirigido por José Pastoriza. La gente tomó partido mucho antes de que se pusiera en marcha un encuentro en el que no había demasiado en juego. Con las luces -de ambos equipos- enfocadas en la Copa Libertadores, los simpatizantes rojos recibieron a sus jugadores con cantos no muy halagadores.

Pero las leyes del exitismo se aplicaron a rajatabla en Avellaneda. Y lo que era el peor de los infiernos terminó siendo un paraíso de optimismo para los Rojos: el 3 a 2 mutó los insultos en un canto esperanzado.

"El domingo cobran todos, si no ganan en Brasil" (por el repechaje del miércoles próximo, ante São Caetano), sorprendieron desde la tribuna cuando el equipo rojo salió a la cancha. Advertencias y amenazas -también extendidas a los dirigentes- que resurgieron con mayor vigor cuando la fortuna le dio la espalda a Independiente. A los 33 minutos, un centro de Messera se alió con una pifia de Olarra. La pelota se metió junto a un palo, pese al esfuerzo de Navarro Montoya.

Ninguno de los dos había generado demasiado riesgo como para ponerse en ventaja. Central se respaldó en el azar para aventajar en el marcador y ganar en tranquilidad. El desconcierto de Independiente, provisto de voluntad pero carente de fútbol -y contagiado de nerviosismo por la hostilidad de sus hinchas-, ayudó para que Central se afianzara en el dominio. ¿La única acción intimidante de los Rojos? Un zurdazo cruzado de Eluchans que pasó cerca.

Otra confianza tuvo Independiente en el segundo tiempo, porque encontró muy temprano el empate: un cabezazo de Zurita en el primer palo tras un córner de Losada aportó optimismo. El local se le fue encima a Central y los hinchas, guiados por ese cambio de actitud, dejaron de lado los insultos por un momentáneo apoyo.

Pero otro error volvió a hacer tambalear a Independiente. Un infantil penal de Zurita a Messera lo dejó abajo otra vez: Ferrari fue implacable en la ejecución.

Como Central tampoco ofrece garantías, el local pudo recuperarse rápido gracias a una definición de Losada tras una gran asistencia de cabeza de Castillo.

Justamente, el colombiano fue el dueño del agónico triunfo. Un remate suyo se topó con una doble carambola -en Papa y Gaona- y revirtió un ambiente que había comenzado pesado y que despidió la noche con el perfume más optimista. Las leyes del exitismo...

EL DATO

El primer gol de Zurita

Desde que Ruggeri lo llevó a Independiente para el Apertura 2003, el de anoche fue el primer tanto de Cristian Zurita en los Rojos; la mala para el volante salteño fue que él le convirtió el penal a Messera, que luego marcó en gol Ferrari.

EL FUTURO

Russo se iría de Central

El vínculo del DT Miguel Angel Russo con Central termina el próximo 30 de junio y es muy probable que no siga en el cargo. ¿Por qué? Porque tiene un contrato muy costoso y, además, ya recibió una oferta de Monterrey, de México.

EL FUTURO II

La columna se despide

Además de la partida de Russo, la delicada situación económica de Central también precipitaría el adiós de Gaona, Messera, Barros Schelotto y Carbonari, la columna vertebral, frente a la imposibilidad de sostener sus altas primas.

LO NEGATIVO

La lesión de Eluchans

La preocupación se instaló en los Rojos cuando Eluchans debió salir a los siete minutos del segundo tiempo, al resentirse de un desgarro en la cara posterior del muslo izquierdo; en las próximas horas se definirá si viaja a Brasil.

Manso se aleja de Avellaneda

Damián Manso está con un pie fuera de Independiente. Anoche no jugó por dos razones: por el disconformismo del entrenador José Pastoriza ante sus pobres rendimientos y por un pedido especial del jugador al cuerpo técnico, por una deuda importante que mantiene el club con él. Pastoriza aceptó la solicitud y el volante viajó a Rosario. Mañana habrá una reunión decisiva en la que se determinará si Manso viaja a Brasil para enfrentar a São Caetano, por la Copa. Su contrato vence el próximo 30 de junio y es poco probable que siga en Independiente por sus flojos desempeños, la costosa prima, una opción fijada por Newell´s en US$ 5.000.000 y el deseo del DT rojinegro Américo Gallego de que retorne al Parque de la Independencia.

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