Almagro, una victoria con suerte para seguir puntero

No jugó bien, pero aprovechó un penal y venció a Central Córdoba, en Rosario, por 1 a 0
No jugó bien, pero aprovechó un penal y venció a Central Córdoba, en Rosario, por 1 a 0
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26 de agosto de 2001  

ROSARIO.- Con una actuación que no pasó de mediocre y con muy pocos argumentos para justificarlo, Almagro derrotó como visitante a Central Córdoba, por 1 a 0, con un gol convertido por Sergio Watson, de penal, a los 25 minutos del segundo tiempo.

Con este resultado, el equipo dirigido por Jorge Ginarte dio el segundo paso victorioso en su camino para conseguir nuevamente el ascenso y así volver a primera división.

Los primeros minutos del encuentro mostraron un desarrollo muy parejo. En este contexto y con escasas alternativas de atracción, el conjunto local sacó una pequeña ventaja en el juego y en las acciones de peligro, ya que dispuso de tres oportunidades sucesivas, entre los 10 y los 12 minutos del complemento, para convertir.

En esos momentos de tedio, algunos se dedicaron a observar los movimientos de Américo Gallego en la platea. El ex técnico de River fue a ver el partido junto con Roque Alfaro -también compañero suyo en el cuerpo técnico millonario- porque su hijo, Jeremías, que es arquero, estuvo en el banco de Central Córdoba, pero no ingresó.

Volviendo al partido, en esos instantes, como suele decirse en el fútbol, los locales metieron en su área al equipo de José Ingenieros y sólo la estupenda actuación del arquero Milton Pardal impidió que Central Córdoba abriera el marcador.

Finalmente, Almagro salió del ahogo y emparejó las acciones sobre la base del sacrificio y la entrega. Entonces, el partido entró otra vez en un camino sin retorno hacia el aburrimiento, casi una réplica de lo sucedido en el primer tiempo.

Pero llegó el penal, a los 25 minutos: una mano no intencional de Aranzadi que el árbitro Javier Ruiz, de mala tarea, no dudó en cobrar y que Watson transformó en gol. Dos minutos más tarde llegó la expulsión de Rocha en el equipo local y estas circunstancias modificaron un partido que iba derecho al empate.

Después, Almagro puso todo su oficio, manejó los tiempos, se aprovechó de la desorientación de Central Córdoba y puso proa hacia la lucha por el ascenso.

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