Alto voltaje: River y Boca, en un duelo con mucha pimienta

Esta noche, a las 22.10, en Mar del Plata, jugarán por la Copa Revancha; Ramón Díaz pondrá a la mayoría de los titulares; Tabárez, no
Esta noche, a las 22.10, en Mar del Plata, jugarán por la Copa Revancha; Ramón Díaz pondrá a la mayoría de los titulares; Tabárez, no
Juan Manuel Trenado
(0)
26 de enero de 2002  

MAR DEL PLATA.– Se larga la segunda versión del menos amistoso de los partidos de los torneos de verano: el Boca-River . En Mendoza ya dio, el miércoles último, condimentos de sobra para pensar que no se trata de un simple partido de preparación.

A juzgar por el festejo de Juan Román Riquelme en su gol en el primer encuentro y por el delirio que se desató en el vestuario de River tras el triunfo por penales, no es para nada desacertado el nombre que lleva la copa que se pondrá en juego hoy: Revancha .

Aunque esta vez las formaciones no están confirmadas, ni Oscar Tabárez ni Ramón Díaz se animaron a dejar un choque tan especial en manos de una alineación completamente alternativa. Ambos introducirán cambios, pero con varios de sus mejores jugadores desde el puntapié inicial esta noche, a las 22.10, en el estadio José María Minella.

La gran baja en el conjunto xeneize es Juan Román Riquelme , que arrastra dolores en los gemelos. Y lo más probable es que Walter Gaitán actúe como enganche. Sí se sabe que Diego Crosa seguirá en el equipo y que César González reemplazará a Nicolás Burdisso, a quien el Maestro Tabárez le dará descanso después de jugar los primeros tres encuentros del año.

El DT uruguayo le contestó desde Tandil con altura a Ramón Díaz , que dijo que River ganará los tres superclásicos del verano: “Cada uno tiene la forma de hablar que le parece; quizás él lo haga como estrategia. El suele hacer declaraciones más picantes, pero yo prefiero ser amigo de la mesura, tanto en la victoria como en la derrota. Hay que tener cuidado cuando se habla así porque cuando se habla de más, si las cosas no salen bien, la situación se hace más difícil todavía”, comentó Tabárez.

Ramón Díaz no quiso adelantar nada sobre el equipo, pero dio a entender que va a salir con una formación fuerte, con muchos titulares.

River llegó anoche a Mar del Plata y se alojó en el hotel Sheraton. Boca viajará hoy desde Tandil y llegará apenas dos horas y media antes del encuentro. Para los xeneizes, el partido marcará el final de la pretemporada y luego regresarán a las prácticas en Buenos Aires.

Será un choque especial, también, desde el punto de vista de la seguridad en esta ciudad . Los dos últimos años el enfrentamiento estuvo marcado por los serios incidentes que, incluso, obligaron a la suspensión de uno de los clásicos.

En 2000, una interna de la barra brava de Boca terminó con la muerte de Miguel Cedrón (alias Miguel de Lomas), de 47 años, y otros cinco hinchas hospitalizados con heridas de bala. El hecho se produjo tres horas antes del partido, que se jugó como si nada hubiese sucedido y que ganó Boca por 1 a 0. El año último, la policía intentó quitarle una bandera a un grupo de simpatizantes de River. Todo terminó en una gresca mayúscula, gases lacrimógenos y fuego. La pelea terminó con 46 personas heridas, entre ellos 16 policías, y el problema le costó el cargo al comisario Deraldo Luziaga, que ordenó la intervención en la popular de River.

Este año, el operativo de seguridad estará a cargo del comisario Carmelo Impari y contará con 950 efectivos. El dispositivo prevé controles en la ruta 2, en el ingreso a la ciudad y un amplio “cerco” en los alrededores al estadio.

En cuanto a la respuesta del público, se espera ver un estadio colmado completo, al igual que en la primera confrontación en Mendoza.

Teniendo en cuenta que las entradas populares cuestan 10 pesos (un 30% menos que otros años) y que la venta va en muy buen ritmo, es un hecho que se producirá la mayor asistencia de los torneos en esta ciudad.

Esta noche, en la función marplatense habrá otra vez lugar para los roces, las polémicas, la emoción. En fin, todo lo que ofrece un River-Boca. Con mucho clima de desquite .

Giménez dijo que no se equivocó

El árbitro Daniel Giménez, en el centro de la escena por el gol que no le convalidó a Omar Pérez en la definición por penales, en el primer superclásico en Mendoza, aseguró que la pelota no ingresó en el arco defendido por Angel Comizzo.

“No es una excusa, pero desde mi posición dependo del juez de línea. Yo lo miré y él estaba muy atento a su responsabilidad. Para mí, no entró la pelota”, señaló Giménez.

Juan Carlos Díaz, el juez de línea en cuestión, ratificó que estaba atento a la jugada y que no fue gol. “La pelota no entró en su totalidad. No me quedaron dudas, porque estaba a pocos metros de la acción”, dijo Díaz.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.