Ballack, el de la felicidad incompleta

Por Ignacio Turin Enviado especial
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26 de junio de 2002  

SEUL, Corea del Sur.– Su juego no deslumbra ni se roba los aplausos del público. Los lujos no son su carta de presentación y menos aún la gambeta; sin embargo, a Michael Ballack hay que reconocerle que aparece cuando el equipo realmente lo necesita, cuando convertir un gol representa una clasificación importante y hasta histórica, diríamos. Ya lo hizo en el repechaje frente a Ucrania, en el que el jugador de Bayern Leverkusen anotó dos veces en la victoria por 4 a 1 y le dio la clasificación a Alemania para el Mundial, que hoy tiene al equipo dirigido por Rudi Völler como finalista. También dejó su sello en el triunfo por 1 a 0 sobre los Estados Unidos, en los cuartos de final, y anoche, en la semifinal que los alemanes derrotaron a los coreanos por el mismo resultado.

Pero si hablamos de conquistas importantes, qué mejor oportunidad para Ballack de demostrar esta condición en la final del domingo próximo. Pero eso no podrá ser porque el volante, que en la próxima temporada actuará en el poderoso Bayern Munich, recibió la segunda amonestación –la primera fue ante Paraguay por los octavos de final– y deberá cumplir una fecha de suspensión. Por tal motivo, su felicidad después de la victoria sobre el conjunto local fue mesurada. Una noche agridulce. Ayer, la amarilla llegó al cometer una infracción necesaria para el equipo, lo que motivó los elogios del entrenador (ver aparte).

“Marqué un gol decisivo y eso me produce una gran alegría, pero a su vez guardo una enorme tristeza porque no podré estar en la final, que es un partido que uno sueña jugar desde pequeño”, comentó Ballack.

La primera tarjeta amarilla que recibió Ballack en la segunda rueda fue en el segundo minuto de descuento del partido con Paraguay, por los octavos de final, tras cometerle una infracción a Roberto Acuña en la mitad de la cancha. Por esa falta, Acuña reaccionó, le pegó un codazo al alemán y se fue expulsado.

En el encuentro de Ballack con el periodismo, la serenidad marcó el ritmo de la conversación, en la que realizó un breve comentario sobre el seleccionado: “Alemania perdió varios jugadores importantes antes de llegar al Mundial (en referencia a Mehmet Scholl, Jens Nowotny y

Christian Woerns), pero el profesionalismo de quienes los reemplazaron no modificó el rendimiento del equipo y eso se notó durante la competencia”, manifestó.

Sobre la final del domingo venidero, el mejor jugador de la última Bundesliga comentó: “Alemania nunca se enfrentó en una final con Brasil, un clásico rival, y sería lindo jugar con ellos, por todo lo que representa la historia futbolística de ese país. Pero al mismo tiempo no debemos subestimar a Turquía, que jugó un gran partido frente a Senegal y hasta pudo derrotar a Brasil en la primera rueda”.

En el juego de los imprevistos, Ballack sufrió un durísimo golpe y deberá conformarse con seguir la final desde la platea. Allí se quedará con las ganas de cumplir su sueño de jugar la final y, por qué no, de marcar uno de esos goles importantes que tanto lo identifican.

Para Völler, un caballero

SEUL, Corea del Sur (De un enviado especial).– No bien terminó el partido, Michael Ballack, héroe de la victoria alemana, sintió esa mezcla de felicidad e impotencia. Estaba contento porque su gol le dio el pasaporte a la final a Alemania; triste porque recibió la segunda tarjeta amarilla y por eso se perderá el útlimo partido ante el ganador de Brasil y Turquía. Ballack fue a pedirle disculpas a Rudi Voller, pero el DT enseguida lo calmó.

“Me saco el sombrero por lo que hizo Ballack. Actuó como un caballero. Sabiendo que una tarjeta amarilla lo dejaba afuera de la final del Mundial, cometió una infracción táctica para beneficiar al equipo. Eso es lo que pretendo de mis jugadores. Que piensen primero en el seleccionado y luego en sus aspiraciones personales”, reconoció el entrenador.

Michael Ballack

Fecha y lugar de nacimiento: 26 de septiembre de 1976, en Chemnitz, Alemania.

Trayectoria: Chemnitzer, Kaiserslautern y Bayer Leverkusen. En la próxima temporada actuará en Bayern Munich.

Partidos en el seleccionado: 28.

Goles en el seleccionado: 9.

Debut en el seleccionado: 28 de abril de 1999, ante Escocia.

Títulos: Bundesliga 97-98, con Kaiserslautern.

Altura: 1,89 metro.

Peso: 80 kilogramos.

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