Superliga: Boca necesitaba ganar, pero perdió contra Atlético Tucumán en la Bombonera y se le fue la ilusión

Atlético Tucumán festeja el segundo ante Boca, anotado por Barbona.
Atlético Tucumán festeja el segundo ante Boca, anotado por Barbona. Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo
Pablo Lisotto
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20 de febrero de 2019  • 19:16

Si Boca tenía una esperanza de ser tricampeón por primera vez en su historia, deberá esperar hasta la próxima vez que se corone bicampeón. La tenue posibilidad que le quedaba de entrometerse en la carrera que Racing y Defensa y Justicia sostiene por el trofeo de la Superliga se evaporó con un traspié por 2 a 1 en su propio estadio frente a Atlético Tucumán, que lo alcanzó, con 35 puntos. Falló en una nueva prueba de carácter, y lo pagó con el adiós a la pelea por el título.

Los goles del vencedor fueron anotados por Gervasio Núñez, a los 8 minutos; Ramón Ábila, a los 15 del segundo tiempo, y David Barbona, a los 24 de la etapa final.

Dos desatenciones defensivas y una llamativa falta de claridad a la hora de definir fueron suficientes para que Boca hipoteque su ilusión y Alfaro deje su invicto. En 90 minutos pasó del sueño de cerrar el fin de semana a cuatro puntos de la cima a la posibilidad concreta de iniciar el lunes a 13 del puntero. Lejos de la lucha por el título (faltan seis fechas), el foco estará puesto en permanecer entre los cuatro primeros lugares y garantizar así su presencia en la Libertadores 2020.

Boca, de local, perdió con Atlético de Tucumán por 2 a 1.
Boca, de local, perdió con Atlético de Tucumán por 2 a 1. Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo

No puede decirse que Boca no lo intentó. En buena parte del partido la acción estuvo en el campo de juego del conjunto tucumano, donde hubo tramos donde había 21 futbolistas de un lado y Andrada, solo, del otro. De hecho, Boca terminó con cuatro delanteros: Pavón, Wanchope, Benedetto y Zárate.

Los goles del partido

Atlético hizo su negocio. Se encontró rápido con el 1 a 0 (pifia de Buffarini que desacomodó a un Andrada que dudó en salir a cortar el centro que terminó en el gol de Núñez) y eso le permitió cuidar la ventaja e intentar jugar de contragolpe. Cedió la pelota y observó cómo Boca desaprovechaba las pocas situaciones claras que generaba. Y cuando Wanchope Ábila, con una patriada, arrastró a cuatro defensores a pura potencia y terminó, con la ayuda de Abero, estableciendo el 1 a 1, los de Zielinski se adelantaron en el campo, aprovecharon una mala entrega de Junior Alonso y por intermedio de Barbona se pusieron otra vez arriba en el marcador.

Boca padeció mucho en la generación de juego. En el planeta Bebelo Reynoso no existen los grises. Todo es blanco o negro. De pronto, el cordobés puede meter un cambio de frente desde 40 metros para dejar mano a mano a Sebastián Villa o meter un lujoso taco, pero un instante después se permite equivocarse tres veces en una misma jugada, dársela a un rival en lugar de alguno de los cinco compañeros que lo rodean o intentar abrir la cancha y que la pelota se le vaya afuera. Lujos contra errores inaceptables en un profesional. En ese vaivén del número 30, el principal perjudicado fue el equipo, al que le costó llegar al área con claridad. Por eso fue reemplazado en el entretiempo por Mauro Zárate.

Tevez salió a los 20 del segundo tiempo: jugó un partido aceptable pero sigue sin anotar.
Tevez salió a los 20 del segundo tiempo: jugó un partido aceptable pero sigue sin anotar. Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo

Precisamente en esa supuesta novela del verano, que tiene como protagonistas a Carlos Tevez y al exVélez, este nuevo capítulo los tuvo a ambos juntos en el campo durante 20 minutos. El Apache no solo volvió a ser titular sino que también llevó la cinta de capitán. Y tuvo una buena actuación. Porque la pidió, se mostró enchufado y lúcido para descargar a un compañero o incluso para abrir la jugada hacia los costados cuando por adentro el camino estaba bloqueado. Fue muy aplaudido cuando salió, reemplazado por Darío Benedetto. Sí sorprendió su paso cansino al salir del campo, como si el equipo estuviera goleando cuando en realidad igualaba 1 a 1.

El tren de la Superliga lo esperó hasta ultimo momento. Le ofreció chances de subirse frente a Newell’s, en Rosario, y anoche, contra el Decano. Boca lo intentó, pero no pudo subirse, y verá la definición como un espectador más.

Para recordar

  • El encuentro, pendiente de la 15ª fecha, puso al día a ambos. Desarrolladas 19 jornadas, el equipo xeneize y el Decano están a 10 de los dos líderes, con 18 en juego.
  • Boca sigue sin vencer al conjunto tucumano desde 1981, cuando se impuso por 2 a 1, también en La Bombonera. Pero desde entonces jugaron apenas seis partidos, con tres éxitos de Atlético y tres igualdades. Tras el triunfo de este miércoles, el club del norte del país quedó al frente en el historial, con 7 victorias contra 6, y 4 empates.

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